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lunes, 27 de abril de 2015

LA OPERACIÓN "JUBILEE" EL ESTREPITOSO FRACASO ALIADO EN DIEPPE

El desembarco de Dieppe, 1942: Una incursión abocada al desastre

     

1.PREFIJOS DE BARCOS

  • HMS: “His/Her Majesty’s Ship
  • LCA: Landing Craft Assault
  • LCF: Landing Craft Flak
  • LCM: Landing Craft Mechanized
  • LCT: Landing Craft Tank
  • LCP(L): Landing Craft Personnel (Large)
  • LSI: Landing Ship Infantry
  • ML: Motor Launch
  • SGB: Steam Gun Boat

2.TRASFONDO

Año 1942. La fuerza expedicionaría británica había sido retirada en 1940, y Gran Bretaña peleaba por vigilar su propio suelo y abastecerse, sola en Europa Occidental. Solo una “chirriante” alianza con la Unión Soviética y la entrada de EEUU en la guerra elevaban la ya de por sí debilitada moral de los británicos.
 
Ante esta situación, se había impuesto un programa de acoso e incursión a las costas de la Europa ocupada, con Noruega y Francia en el punto de mira, y que desestabilizara la relativa tranquilidad de la pacífica ocupación alemana de esos territorios. Estas operaciones tenían como objetivo infraestructura portuaria, instalaciones industriales y otros objetivos militares. Pese a a lo limitado de la importancia estratégica de estos objetivos, se obligaba así a desplazar tropas alemanas que podrían ser útiles en otro lugar hacia los sectores amenazados, y se utilizaba como arma propagandística al ofrecer una imagen de una Gran Bretaña capaz de conducir “operaciones ofensivas” sobre territorio extranjero. Con todo Alemania tenía en Europa Occidental solo 46 divisiones frente a las 200 que sí había podido movilizar en el decisivo frente del este.
 
La mano ejecutora de estos “ataques” era la sección “Combined Operations”, con potestad de coordinar efectivos de la Royal Navy, Royal Airforce con el resto de las fuerzas británicas para llevar a cabo las operaciones.
 
Tras muchos tiras y afloja entre la opinión pública, el primer ministro y el Estado Mayor, se acabó encontrando un puerto idóneo para hacer un ataque que justificase que Gran Bretaña estaba “haciendo lo suficiente” para ayudar a rebajar presión sobre sus incómodos aliados soviéticos.
Este puerto era el de Dieppe, a solo 112 kilómetros de Newhaven al otro lado del canal. Ofrecía un terreno idóneo para desembarcar y estaba en el radio de acción de la RAF.
 
Lord Louis Mountbatten, jefe de Combined Operations y su estado mayor propusieron dos planes. Uno consistía en capturar el puerto con un ataque en pinza usando tanques e infantería desde dos playas que flanqueaban el puerto. El otro plan era atacar la playa de la propia ciudad con desembarcos de apoyo a este y oeste.
 
Las playas no parecían muy defendidas, y las dos baterías alemanas cercanas de Varengeville y Berneval podían ser también tomadas con tropas aerotransportadas adelantadas en tiempo a los desembarcos de la costa. Además un fuerte bombardeo previo con la marina y la aviación podría hostigar previo al desembarco las defensas alemanas.
 
Otro objetivo de moralidad y ética muy dudosa era “probar” cuanto tiempo podrían “resistir” y mantener sus posiciones las tropas desembarcadas ante los consecuentes desembarcos alemanes para así “aprender” para futuras incursiones a mayor escala.
 
La operación recibió el nombre en código de Rutter y debía ser realizada en periodo de marea baja en julio. La envergadura de la operación (sin precedentes) hacía insuficiente el empleo solo de comandos, por lo que había que traer tropas regulares que estaban acontadas de autodefensa al mando del Teniente General Bernard Montgomery, en concreto efectivos del Canadian First Corps que se hallaban desplegados al sur de Inglaterra.
 
Lo cierto de todo es que 200.000 soldados canadienses (todos ellos voluntarios) estaban acantonados sin mucha actividad en la isla desde que fueron llegando en 1939, tres años de inactividad habían perjudicado la moral y los mandos canadienses estaban ansiosos de poder mostrar la contribución que estaba haciendo su país al esfuerzo bélico (en los 20 meses previos a Dieppe se registraron disturbios y quejas que sumaban las 21.492 ofensas registradas solo a cargo de la 2ª división de infantería canadiense en el país anfitrión).
 
Para esta operación se debía desembarcar una fuerza expedicionaria de 6.000 soldados, que debía ser transportada por la Royal Navy. Además la marina británica debía estar lista para reembarcarlos de vuelta una vez se diera la operación por finalizada.
 
La escolta y protección de estas fuerzas corría a cargo de la RAF que movilizaría el mayor contingente visto desde la Batalla de Inglaterra.
 
El plan fue aprobado el 9 de mayo, asignando los días 8 y 9 de julio para ser llevado a cabo, por lo que el embarque se produjo los primeros días del mes.
 
El primer revés ocurrió antes incluso de iniciar la operación cuando el 7 de julio aviones de la Luftwaffe encontraron el convoy en el estrecho de Solent y lo bombardearon. Los daños fueron leves pero es posible que ahora el enemigo estuviera alerta de los posibles planes británicos. El tiempo tampoco ayudó por lo que la operación hubo de ser cancelada y las tropas desembarcadas y desmovilizadas.
 
Sin embargo Mountbatten tenía un as en la manga y presionó a Churchill y al estado mayor, que accedió ante el gran entusiasmo e interés, pese a las graves deficiencias para llevarlo con seguridad. El plan fue resucitado con el nombre “Jubilee” y programado para mediados de agosto, toda voz discrepante fue silenciada y ya no había marcha atrás, incluso el propio Mountbatten tuvo que comerse sus dudas.
 
En este nuevo plan se descartaba el uso de paracaidistas en favor de eliminar las baterías alemanas con comandos desembarcados en las playas.

3.FUERZAS BRITANICO-CANADIENSES

El grueso de las fuerzas eran canadienses (brigadas 6 y 4 de la 2ª división canadiense), apoyados por dos comandos británicos (3 y 4), otro de los Royal Marines, e incluso hubo presencia de una pequeña sección de rangers americanos.
 
El teniente general Robert McNaughton de 55 años,  estaba al mando de todas las fuerzas canadienses en Inglaterra, que habían ido incrementándose con el paso de los años de conflicto.
 
El teniente general Harry Grerar era el responsable del Canadian First Corps, de 54 años.
 
El mayor general John Hammilton Roberts, veterano de la campaña de Francia de 1940, comandaba la 2ª división de infantería canadiense desde invierno 1941-1942. Esta división solo tenía experiencia de haber estado acantonada en Islandia, y Roberts era partidario de ejercitar a sus hombres de forma frecuente para mantenerlos en condiciones de movilización. El programa intensivo en la isla de Wight implicaba prácticas de escalada, bayoneta, marchas forzadas, desembarco, etc.
 
Los 3 y 4 comandos británicos que iban a emplearse estaban respectivamente al mando del teniente coronel John Durnford-Slater y el veterano teniente coronel Lord Lovat. El 4 comando asaltaría de Varengeville (batería Hess según denominación alemana) y el 3 atacaría los cañones de Berneval (batería Goebbels). Los dos comandos eran voluntarios y ya tenían experiencia de otras operaciones, expertos en la lucha de “ataca y huye”. El 3 entrenó en Seaford, mientras que el 4 en Weymouth, donde simularon asaltos una y otra vez.
 
Adjuntos al cuartel general de Combined Operations había unos oficiales americanos que deseaban ganar experiencia en técnicas de ataques rápidos, entre ellos el Brigadier General Lucian Truscott, que había formado recientemente a los rangers. El 1st Ranger Battalion fue creado en junio 1942 con voluntarios americanos que habían llegado a Irlanda del Norte. Truscott se inspiró en los comandos británicos para entrenar a estos soldados. Fruto de esa colaboración Mountbatten le pregunto a Truscott si quería que algunos rangers participasen en la operación para darle una idea de las “condiciones de batalla”. Truscott aceptó encantado y asignó una sección de 6 oficiales y 44 soldados ranger para participar con la fuerza expedicionaria.
 
La fuerza naval estaba mandada por el capitán John Hughes-Hallet, uno de los principales planificadores de la operación. Se componía de:
  • 8 destructores
  • 2 lanchas cañoneras
  • 2 flotillas dragaminas
  • 9 barcos de transporte (tipo LSI) que portaban estas lanchas: 60 tipo LCA, 8 tipo LCS, 7 tipo LCM.
  • Grupos de lanchas LCPs provenientes de las 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 24 flotillas.
  • Tanques y antiaéreos a bordo de lanchas LCT y LCF de tres flotillas.
  • Patrulleros y lanchas de escolta de tipo MGB, SGB, ML y algunas patrulleras francesas.
LCAs en acción en la playa de Juno en junio 1944
Canadian landings at Juno Beach.jpg
El apoyo aéreo corría a cargo del vice-mariscal del aire Trafford Leigh-Mallory. Con los siguientes efectivos:
  • Royal Airforce Fighter Command No 11 Group: Escuadrones de Spitfire, Hurricane, Typhoon, Boston, Blenheim, Mustang, Beaufighter.
  • USAAF 97th Bombardment Group: escuadrones de B17

4.FUERZAS ALEMANAS

El Generalfeldmarschall Gerd von Rundstedt, comandante en jefe del Oeste, controlaba todas las fuerzas de ocupación del noroeste de Europa desde Holanda hasta la frontera española. Disponía de 36 divisiones a su cargo.
 
En concreto Dieppe estaba en el sector del 15 ejército al mando del Generaloberst Curt Haase, que abarcaba desde el Scheldt en Holanda hasta Caen en Normandía.
 
El LXXXI cuerpo acantonado en Rouen (Ruán) estaba al mando del General der Panzertruppen Adolf Kuntzen y cubría el sector costero en torno a Dieppe.
 
El Generalleutnant Konrad Haase (sin relación con el anterior Haase) mandaba la 302 División de Infantería (Originaria de Brandenburgo y Pomerania en 1940) que cubría la propia Dieppe y sus playas a ambos lados, e incluía:
  • Los regimientos de infantería 570, 571, 572 (cada uno de dos batallones).
  • 302 Regimiento de Artillería.
  • 302 Batallón de reconocimiento.
  • 302 Batallón antitanque.
  • 302 Batallón de Ingenieros.
  • 302 Batallón de telecomunicaciones.
Tras la llegada de la división a Francia en abril 1941, compañías enteras de alemanes fueron transferidas al este para ser compensadas con reclutas sin experiencia, e incluso reclutas de origen checo, polaco, etc. de menor entusiasmo combativo. La 302 no solo era una división de tipo estática, sino de segunda línea, con gran parte de su armamento pesado y ligero obsoleto o de origen extranjero. La mayoría del transporte era hecho en carruajes de caballos, bicicletas y camiones franceses. Sin embargo eran las tropas más indicadas para estas labores puramente defensivas, e incluso tras un búnker de hormigón hasta el soldado más inexperto con una ametralladora de la Gran Guerra podía dar buena cuenta del enemigo.
 
Para distinguir a Konrad (comandante de división) de su superior (comandante de ejército), le apodaban “pequeño Haase”, y a su comandante “gran Haase”.
 
Equipo de mg34 con afuste lafette en Dieppe, agosto 1942
File:Bundesarchiv Bild 101I-291-1213-34, Dieppe, Landungsversuch, deutsche MG-Stellung.jpg

5.OBJETIVOS GENERALES

En relación a lo anterior se resumen en los siguientes:
  • Motivos propagandísticos, mostrando a Gran Bretaña como potencia capaz de organizar operaciones ofensivas.
  • Dotar de experiencia a las unidades canadienses, y reflejar el aporte que había hecho ese país al esfuerzo bélico.
  • Probar las defensas alemanas, para así tomar futuras decisiones tácticas y estratégicas.
  • Desgastar a las fuerzas alemanas terrestres y aéreas en el sector.
  • Retener tropas alemanas destinadas a otros frentes más importantes y decisivos en Francia

6.OBJETIVOS ESPECÍFICOS FUERZAS DE TIERRA

  • Desembarcar canadienses en tres playas diferentes y formar una única cabeza de playa con ellas.
  • Asaltos apoyados por tanques tomarían el aeródromo, la ciudad y el cuartel divisional alemán.
  • Los ingenieros se encargarían de sabotear líneas telefónicas, ferrocarriles, instalaciones portuarias, gasoductos, túneles, estaciones eléctricas mientras otros registraban en busca de documentos e inteligencia.
  • Eliminación de la estación de radar de Pourville y captura de su equipamiento.
  • Royal Marines debían capturar embarcaciones enemigas en puerto y llevarlas a Inglaterra.
  • Observar los tipos de defensas encontrados en las playas y aprender de ellos.
Orden de batalla de la operación Jubilee. En color marrón avances previstos, y en color negro contraataques alemanes.
 photo jubilee_1.png
Para ello se desembarcaría en un total de 8 playas diferentes, los extremos derecho e izquierdo asignados a los comandos para que asaltaran las baterías.
 
En el sector centro, la propia ciudad de Dieppe sería asaltada por los efectivos canadienses (dos batallones de la 4th infantry brigade, 14th tank battalion y el Calgary Regiment) incluyendo ingenieros.
 
A 1,5 km al este de Dieppe se desembarcaría el Royal Regiment of Canada para flanquear al enemigo, conectar con fuerzas amigas y a la vez mandar un destacamento para eliminar una pequeña batería detrás de la ciudad.
 
La 6ª brigada canadiense desembarcaría cerca de Pourville, con efectivos asegurando una cabeza de playa en el río Scie. Tras esto, distintos destacamentos tomarían la estación de radar, el fortín de Quatre Vents, y el promontorio al oeste de Pourville-sur-Mer.
 
Los Cameron Highlanders renovarían el ataque hacia el sur siguiendo la orilla este del río Scie hacia el aeródromo de St. Aubin. Hecho esto y contactadas todas las fuerzas amigas del sector, se atacaría Arques-la-Bataille donde se creía que estaba el cuartel general divisional y una batería cercana de artillería.
 
Los fusiliers de Mont-Royal (3er batallón de la 6ª brigada) estarían en reserva y serían desembarcados en caso de necesidad.
 
Los ataques en los flancos de los comandos se debían producir a las 4:50 de la mañana, con el asalto principal a las 5:20.
 
En los flancos el 4 comando de Lord Lovat desembarcaría en las playas Orange I y Orange II a las 4:50. El grupo de Orange I destruiría la batería Hess en Varestival y el grupo más numeroso de Orange II desembarcaría en Quiberville y flanquearía para tomar la batería por la retaguardia.
 
El 3 comando haría ataques similares a la batería Goebbels utilizando las playas Yellow I y Yellow II de Berneval y Belleville-sur-mer.

7.OBJETIVOS ESPECÍFICOS ROYAL NAVY

La mayoría de las embarcaciones eran ligeras y de desembarque, con el poder de fuego concentrado desde los 8 destructores y la cañonera (con sus cañones de 4 pulgadas).
 
Otro armamento en el resto de embarcaciones incluía cañones de 3 pulgadas, y cañones ligeos de 40 mm y 20 mm (bofors y oerlikons).
 
Este armamento resultó ser en la práctica insuficiente, contra las defensas de hormigón alemanas. Mountbatten había pedido algún poderoso acorazado para apoyar el desembarco pero el almirantazgo había rechazado la solicitud por miedo a perder o dañar un buque tan valioso frente a la costa ante el cañoneo costero alemán o aviones de la Luftwaffe. Se consideraba además que el bombardeo previo de la RAF sería suficiente en este sentido.
 
La flota a emplear debía salir desde diversos puertos del sur de Inglaterra para así evitar transbordos, y todo ello amparados por la oscuridad de la noche o simulando ser meros convoyes costeros.

8.OBJETIVOS ESPECÍFICOS RAF

 Inmediatamente se descartaron los bombardeos de altura, por el hecho de poner a los alemanes en alerta, y hacer las calles intransitables a los tanques. En su lugar se utilizarían ataques de distracción sobre aeródromos alemanes en el norte de Francia y solo se usarían cazabombarderos con sus cañones y bombas ligeras para acosar las defensas costeras, con pequeños ataques de precisión.
 
La misión de la RAF no solo era escoltar y proteger el contingente, sino debilitar las defensas alemanas. Leigh-Mallory tenía a su mando para esta operación 68 escuadrones, un contingente formidable para destrozar a la Luftwaffe y cualquier contrataque de la misma en este sector, lo que les produciría a los alemanes bajas irremplazables en pilotos y aviones.

9.PLANES ALEMANES

El protocolo de actuación alemán, se había establecido ante cualquier futuro desembarco enemigo en alguno de los sectores del Muro Atlántico. Los 80 km en torno a Dieppe que corrían a cargo de la 302 división de infantería debían ser guarnicionados de forma que se pudiera reaccionar con celeridad ante cualquier desembarco enemigo.
 
Las playas contaban para ello con alambradas y a menudo minas en las zonas desembarcables, aprovechando también las defensas naturales de los acantilados. Todo ángulo de la costa estaba cubierto por al menos una casamata de cemento tipo WN. Los accesos a la playa también estaban minados.
 
Además de estas defensas, la propia ciudad de Dieppe tenía su propio cordón defensivo de cemento, casamatas y obstáculos. Dentro de este cordón había tres baterías alemanas, y otras dos fuera del perímetro. Diversos nidos de ametralladora, beterías antiaéreas ligeras y 8 cañones de 75 mm vigilaban la playa de la propia ciudad y las propias calles contaban con barreras de hormigón. Además de esto había una unidad naval con cañones ligeros de 37 mm y dos baterías pesadas de la Luftwaffe.
 
Más alejadas estaban las baterías Hess y Goebbels con sus cañones de 150 mm, bajo la jurisdicción de la Kriegsmarine.
 
El General-Leutnant Konrad Haase designó al 571 regimiento del Oberstleutnant Hermann Bartelt para defender la ciudad propiamente dicha, y tenía su cuartel regimental en un château con vistas a la playa. Los dos batallones del regimiento estaban bastante mermados y apenas sumaban los 1.500 hombres y tenían que cubrir casi exclusivamente ellos todo el sector que va desde Varengeville hasta Berneval.
 
A pesar de este esparcimiento y dispersión Haase tenía la mitad de sus fuerzas en reserva en el interior, a 80 km a la redonda listas para responder ante cualquier emergencia. (4 batallones de infatería en Duclair y efectivos de la 10 división panzer en Amiens).

10.ATAQUES DE LOS COMANDOS EN LOS FLANCOS

En la mañana del 18 de agosto el 4 Commando de Lord Lovat embarcó en Southampton en el buque de transporte tipo LSI “Prince Albert”, un ferry convertido para uso militar. Con el 4 Commando iban también desde Southampton el South Saskatchewans y el Royal Hamilton Light Infantry  en las respectivas LSIs “Princess Beatrix”, “Invicta” y “Glengyle”. El Essex Scotish Regiment fue dividido en dos grupos, un partiendo desde Southampton en el “Prince Leopold” y otro en el “Prince Charles” desde Portsmouth.
 
Desde Portsmouth también embarcó el Royal Marine Commando del teniente coronel Joseph Picton Philips, parte de esta fuerza embarcó en 7 lanchas de transporte de la marina francesa libre, el resto en el HMS Locust, una cañonera.
 
Adicionalmente de Portsmouth, el Royal Regiment of Canada embarcó en las LSI Queen Emma y Princess Astrid.
 
La mitad de los tanques Churchill del Canadian 14th Tank Battalion fueron embarcados en una LCT en Gosport y el resto en Newhaven.
 
LCT Mark II en acción

El 3 Commando de Durnford-Slater hizo lo propio en Newhaven, embarcando en 23 lanchas LCP(L) que les conducirían junto con los Cameron Highlanders de Canada a las playas Yellow I y II. Los Fusiliers de Mont-Royal fueron embarcados de forma análoga en Shoreham (Sussex).
 
LCP(L) en un ejercicio dejando comandos británicos. El excéntrico teniente coronel Jack Churchill y su inseparable espada pueden verse a la derecha en esta foto.

Protegiendo los convoys, se habían despachado 8 destructores: Calpe, Fernie, Albrighton, Berkeley, Bleasdale, Brocklesby y Garth, además del destructor polaco Slazak. Cinco cañoneras (SGB5, SGB6, SGB8, SGB9 y Locust) y la balandra Alresford completaban esta escolta.
 
Rutas seguidas por las flotillas británicas hacia Dieppe y convoy alemán que los interceptó.
 photo jubilee2.png

10.1 Playas Yellow I y II (sector este)

La mayor parte del trayecto por el Canal, de la fuerza que debía desembarcar aquí, se hizo sin incidentes. Pero a solo 13 km de la costa a eso de las 3:47 de la mañana, el flanco izquierdo de la flotilla tuvo la mala suerte de ser descubierto por embarcaciones enemigas. La cañonera SGB5 que llevaba a bordo al comandante Wyburd, al teniente coronel Durnford-Slater y al capitán de rangers Roy Murray vio como la lancha que llevaba al 3 Commando se interponía en la ruta de 5 pequeños buques costeros alemanes y 3 navíos de escolta que navegaban de Boulogne a Dieppe.
 
Una bengala alemana inmediatamente iluminó el cielo y delató a los intrusos. 5 buques alemanes abrieron fuego sobre la SGB5, que respondió al fuego. No tardó en ser auxiliada por la LCF1 y la ML346.
 
El comandante Wyburd ordenó por radio al resto de embarcaciones que aumentaran la velocidad y que presionaran hacia las playas Yellow, de lo contrario reinaría el desconcierto y no sería posible coordinar el desembarco.
 
La mayor parte de los buques alemanes siguió disparando sobre la SGB5, que pronto sufrió graves daños, perdiendo todos sus cañones y radio, y sufriendo cuantiosos desperfectos en cubierta y costados. El 40% de los ocupantes se convirtieron en bajas pero consiguieron escapar. La ML346 también sufrió daños y perdió contacto con el grupo principal. La LCF1 continuó más tiempo disparando durante la siguiente hora, prendiendo fuego a uno de los buques alemanes y hundiendo otro, lo que permitió a la flotilla del 3 Commando escapar, pero la LCF1 había sufrido también importantes daños con muchos impactos y gran parte de su tripulación o mandos muertos o heridos.
 
Al perder la radio, la SGB5 no pudo pedir ayuda a los destructores cercanos que creyeron que el fuego lejano provenía de la costa. Para complicar las cosas la SGB5 descubrió pronto que la flotilla se había dispersado, 19 LCPs se habían disgregado (4 de las 23 ya se habían averiado y tuvieron que volver a 1ewhaven). De esas 19, 4 estaban tan dañadas por combate que volvieron a Inglaterra, 3 se habían quedado con la LCF1 y 5 con la SGB5, las otras 7 estaban desaparecidas.
 
Sin la radio, la SGB5 tampoco pudo comunicarse con el destructor insignia HMS “Calpe” para informar de la desastrosa situación, y los oficiales decidieron por su cuenta cancelar el desembarco en las playas Yellow. Wyburd y Slater fueron transferidos a una LCP rumbo al destructor para informar al Mayor-general Roberts y al capitán Hughes-Hallet en persona.
 
Totalmente descoordinadas y ajenas a la decisión en la SGB5, las 7 lanchas “desaparecidas” seguían en dirección a las playas Yellow. La ML346 del teniente Fear escoltó a 6 de ellas a la playa Yellow I, con 25 minutos de retraso frente al plan original. La solitaria LCP15 del teniente Buckee que llevaba al capitán Young y sus comandos se dirigía a la Yellow II, había estado en la formación de estribor ajena a los combates en la zona de babor. A las 4:45 (con 5 minutos de adelanto) la fuerza de 20 comandos de Young desembarca en Yellow II.
 
El insignificante grupo de 20 hombres con solo una ametralladora Bren, seis subfusiles Thompson, 10 fusiles y 2 morteros se prepara a asaltar la batería Goebbels. No encontraron más oposición inicial que la de la barrera de alambre de espino que cortaron con cizallas. Tras 20 minutos de escalada, cansados y arañados por el alambre de espino, los hombres divisan la fuerza que desembarca en la playa Yellow I desde la cima, ahora sabían que no estaban solos. Con un movimiento envolvente Young dirige a sus hombres a Berneval-le-Grand, con su paso por el pueblo solo siendo divisado por algunos civiles.
 
A unos cientos de metros los cañones principales de la batería habían divisado a las embarcaciones intrusas y ya habían empezado a disparar.
 
Young y sus hombres fueron recibidos por una ametralladora alemana al llegar a la iglesia, lo que imposibilitó el empleo de la torre de la misma para atacar la batería conforme el plan. El grupo intentó flanquear por los patios aledaños pero recibieron fuego enemigo también. Incapaces de avanzar mas, los hombres de Young se retiraron a un trigal desde donde acosaron a los observadores de artillería alemanes, todo en espera de que llegaran los refuerzos de la playa Yellow I.
 
5 de las lanchas con una importante fuerza del 3 Commando y algunos rangers americanos (solo 120 hombres) desembarcó en Yellow I a las 5:15, y la 6ª lancha llegó un poco más tarde. Para entonces ya era de día y los alemanes estaban totalmente alerta.
 
Según bajaban de las lanchas muchos hombres eran abatidos por las defensas alemanas en la arena. Una estrecha mayoría logró llegar a un terraplén, que daba a la salida con alambre de espino. Descubrieron que no tenían pértigas explosivas ni escalas así que usaron las cizallas. La ML346 proporcionó cobertura barriendo el acantilado, pero una solitaria ametralladora alemana creó problemas a los que salían de la playa. El capitán Wills intentó flanquear con un grupo de hombres pero fue alcanzado en el cuello y tuvo que ser retirado a la playa.
 
Momentos más tarde el capitán Osmond consiguió escabullirse con algunos hombres, alcanzando el pueblo de Petit Berneval, aproximándose más a la batería pero fueron detenidos por infantería alemana.
 
Al otro lado de la batería el grupo de Young seguía disparando con sus armas de mano. Este grupo de comandos apenas tenía cobertura y se sentía muy expuesto. Los alemanes ni se molestaron en arriesgarse a salir así que el hostigamiento de los comandos sobre la batería prosiguió.
 
Frustrados, los alemanes dispararon el 150 mm sobre el grupo de Young pero el disparo pasó por encima de las cabezas de los comandos y no había más ángulo de inclinación posible. Pese a esto, Young se dio cuenta de que estaba empezando a escasear de munición y de que no recibía noticias, algo no iba bien. Al menos había distraído a la batería por un tiempo pero esta no tardó en volver a cañonear a las embarcaciones aliadas.
 
En ese momento no quedó más remedio que volver a Ingleterra. Young regresó a la playa y disparó una bengala, siendo recogido por la LCP15 de vuelta a casa.
 
A las 5:30 los alemanes estaban en alarma general, y el cuartel de la 302 división de infantería alemana fue rápido en reaccionar. El mayor von Blücher, comandante del 302 batallón antitanque fue ordenado atacar contra los comandos de Berneval.
 
Con un escuadrón de ciclistas, la 3ª compañía del 570 regimiento de infantería y una compañía de ingenieros, su Kampfgruppe hizo frente a la invasión en Yellow I. Los comandos fueron rechazados en la playa e intentaron escapar pero todas las lanchas habían huido o estaban hundidas. Los supervivientes se rindieron. De 120 hombres, 37 muertos y 81 prisioneros (la mayoría heridos), solo un hombre escapó nadando.
 
Entre los muertos estaba el teniente Edward Loustalot, uno de los rangers acompañando al 3 Commando. Loustalot fue el primer americano en ser abatido en Europa en la IIGM.

10.2 Playas Orange I y II (flanco oeste)

Mientras los elementos del 3 Commando se aproximaban a las playas Yellow I y II para iniciar el ataque, los del 4 Commando hacían lo propio para neutralizar la batería Hess. Los hombres de Lord Lovat fueron trasbordados desde el Prince Albert a 7 LCAs que los llevarían a la orilla. Estas lanchas eran más grandes que las LCPs que llevaron al 3 Commando. Cada una era aproximadamente de 12,5 m de eslora y capaz de llevar consigo a 40 infantes con todo el equipo.
 
A las 3:50 los hombres del 4 Commando vieron los destellos de combate más al este, al toparse el comandante Wyburd y el personal del 3 Commando con el convoy alemán. Pero los hombres de Lovat no fueron detectados y pudieron proseguir hacia sus playas sin incidentes.
 
A las 4:30, 20 minutos antes de desembarcar, las 7 lanchas se separaron en dos grupos. 4 de ellas con Lord Lovat desviaron a la derecha hacia Orange II, y las otras 3 con el mayor Mills-Roberts a Orange I. La idea era precisamente atacar la batería Hess simultáneamente por ambos flancos.
 
Lord Lovat y sus 164 hombres tomarían tierra en Quiberville (Orange II) y proseguirían por el valle del río Saâne y dando un giro a la izquierda llegarían a la retaguardia de la batería a 1 km tierra adentro.
 
La batería estaba rodeada por un perímetro  doble de alambre de espino y varias ametralladoras. Para complicar las cosas una torre Flak con dos cañones de 20 mm dominaba la batería.
 
A las 6:15 los hombres de Mills-Roberts abrirían fuego sobre el puesto alemán, seguidos de un ataque aéreo a las 6:27. A las 6:30 Lovat lanzaría tres bengalas e iniciaría el asalto desde retaguardia de la batería. Tras esto el comando reembarcaría de vuelta en la playa Orange.
 
A las 4:53 el grupo de Lovat ya estaba divisando Orange II, pero fueron detectados por los puestos alemanes que abrieron fuego con ametralladoras. Las lanchas tenían cierto blindaje de acero y ofrecieron buena protección hasta desembarcar. Una vez tomado tierra, los comandos corrieron fuera de la playa, llegando hasta un murete y después una alambrada. Unos voluntarios con chaquetón de cuero se lanzaron sobre el alambre y otros pasaron por encima dejando una especie de esterilla sobre el alambre. Algunos de los que llevaban las esterillas fueron abatidos pero otros tomaron su lugar.
 
Una vez fuera de la playa y en la carretera, el teniente Vesey ordenó a una sección de la A troop atacar las casamatas alemanas, matando a sus ocupantes con granadas. Después avanzaron hasta St Marguerite donde planeaban cortar un cruce de carreteras allí e interceptar posibles refuerzos alemanes.
 
Mientras las lanchas se retiraban de la costa para esperar, Lord Lovat dirigió al resto de sus hombres (B, F, HQ Troops) hacia la batería. Siguieron el plan previsto, junto a la orilla derecha del río Saâne y torcieron al este hacia un bosque al oeste de la batería, donde se prepararon para atacar. Eran las 5:30 h y ya era de día.
 
A 3,2 km, a las 4:50 Mills-Roberts dirigió a los suyos hacia Orange I en Vasterival, las tres lanchas no fueron detectadas por el enemigo. Había dos empinadas salidas de la playa, el teniente Style se dirigió a la de la izquierda y Mills-Roberts a la de la derecha. A primera vista parecían impenetrables, cerradas por alambre de espino y la de la izquierda por corrimientos de piedras.
 
Se decidió tomar la de la derecha, y se instalaron pértigas explosivas en ella, y cruzaron después de la explosión.
 
En lo alto de los acantilados el grueso de la C Troop se desplazó tierra adentro hacia la batería. El teniente Carr lideró una patrulla hacia el faro y cortó los cables de corriente, imposibilitando la comunicación entre este puesto de observación artillero y la propia batería. Tras esto, Carr y sus hombres corrieron al oeste de la batería, y esperaron.
 
Tras la C Troop legó la A Troop del capitán Boucher-Myers, que debía guardar el cruce al este de St Marguerite ya mencionado, cubriendo así el flanco derecho.
 
A las 5:40 Mills-Roberts ya se había consolidado en un bosque cerca de la batería y había designado puestos de vigilancia sobre la batería. Milagrosamente, no fueron detectados. El mayor debía esperar 35 minutos antes de abrir fuego según el plan. Sin embargo hubo contratiempos de pronto, la batería ya había empezado a disparar hacia el mar en ese mismo momento. Los barcos de los canadienses habían sido detectados y la batería les estaba disparando. Mills-Roberts entonces decidió no esperar más y silenciar la batería antes de que hiciera más daños.
 
Los servidores de la batería fueron cogidos por sorpresa ante los disparos enemigos, y la torre antiaérea cercana divisó los destellos de las armas de los comandos, respondiendo al fuego. Sin embargo los comandos dispararon a los 20 mm de la torre con un rifle antitanque y pronto los silenciaron.
 
Francotiradores dispararon sobre soldados alemanes individuales en la zona y en los cañones, uno de ellos era el cabo Franklin Koons de los US rangers, el primer americano en matar a un alemán en Europa en la IIGM.
 
El sargento mayor Jimmy Dunning puso su mortero de 2 pulgadas cerca de la linde del bosque y los dos servidores dispararon sobre la batería. El primer disparo quedó corto, corrigieron y dispararon otra vez. Esta salva impactó seguramente contra el depósito de munición, lo que hizo saltar a toda la batería por los aires en una descomunal traca de detonaciones. Los cañones callaron definitivamente y no dispararon ni un solo tiro más.
 
A 1 km de distancia Lovat y sus hombres se felicitaron al ver la explosión, llegando a los bosques al sur de la batería para dividirse. La F Troop del capitán Pettiward se movería al suroeste de la batería oculta por los bosques, y la B Troop del capitán Gordon Webb se aproximó desde el sur, combatiendo a francotiradores alemanes. Pettiward fue abatido y muerto al salir del bosque y le tomó relevo el capitán Porteous, mientras el grupo de Lord Lovat tomaba posición y esperaba iniciar su propio asalto.
 
Al oeste refuerzos alemanes fueron interceptados en St Marguerite por la A Troop y eliminados.
A las 6:30 Spitfires de la RAF abrieron fuego sobre la batería alemana. Inmediatamente después se lanzaron las tres bengalas y dio comienzo el asalto. F Troop atacó los emplazamientos de los cañones y B Troop despejó los edificios. En esta acción Porteous fue alcanzado en el muslo, pero siguió disparando y dirigiendo el ataque. No tardó en volver a ser alcanzado, continuando hasta que los cañones fueron tomados y tras esto se desmayó por la pérdida de sangre, lo que le valió la Victoria Cross.
 
El combate no tardó en terminar y la F Troops procedió a colocar cargas explosivas para volar los cañones de las piezas artilleras. Otras cargas fueron puestas en otros depósitos de munición. Muertos y heridos fueron recogidos y una bandera británica desplegada indicó a la RAF que todo había salido bien. Hecho esto, se detonaron las carga y los hombres volvieron a Orange I a esperar a las lanchas. El reembarque se hizo de forma ordenada y con calma gracias en parte a la cobertura de la RAF. La parte de los hombres de Lord Lovat les había salido tal cual sacada del libro.

10.3 Playa azul (sector centro-este)

A poco más de 1 km al este de Dieppe, en Puys, estaba la Blue Beach, separada por el promontorio al este de la ciudad propiamente dicha. Era una playa estrecha y angosta, de escasos 270 m de ancho, y cerrada por un murete de 3 m.  Al fondo, las casas de Puys y varias casamatas alemanas dominando la playa. En lo alto del murete una barrera de alambre de espino.
 
El éxito estaba en salir lo antes posible sin ser descubierto, algo difícil de conseguir aquí. El Royal Regiment of Canada debía sobrepasar esta barrera, entrar en Puys, dar un desvío a la derecha y unirse a los Essex Scotish que habrían desembarcado en la playa Red, cerca de la entrada del puerto. Los “Royals” además debían tomar una batería de campaña apodada “Rommel” y eliminar un emplazamiento antiaéreo detrás de Puys. El teniente coronel Douglas Cato planeó usar 4 compañías (554 hombres) de su batallón en tres oleadas de desembarque. La primera oleada con tres compañías, la segunda con otra compañía y el cuartel de batallón, y la tercera con una fuerza especial de otras unidades, incluyendo un destacamento de la Royal Canadian Artillery que debía operar las piezas alemanas de campaña que se capturasen contra el enemigo. Por su parte un destcamento de la Black Watch debía cubrir el flanco este mientras los Royals avanzaban. Para permitir el elemento sorpresa no habría bombardeo previo de la playa.
 
Cuando las lanchas se acercaron a las 5:06 (con 16 minutos de retraso) ya prácticamente estaba amaneciendo y los alemanes no tuvieron problemas en verlos y ya estaban alertados por sucesos que se habían producido en las cercanías. Los servidores alemanes estaban ya con el dedo en el gatillo, esperando recibirles.
 
Tan pronto como estuvieron a tiro, ráfagas de ametralladora impactaron a las lanchas y castigaron a los canadienses. Muchos hombres murieron a bordo, sin tomar un solo pie en tierra. En cuestión de segundos se perdió todo orden entre los supervivientes que habían desembarcado, cada cual intentó salvar su pellejo. Todos los intentos de volar la alambrada fueron frustrados.
 
La segunda oleada llegó para encontrar que no se había sobrepasado ninguna defensa y sufrió el mismo destino. El ataque completo estaba fracasando.
 
El teniente coronel Cato y algunos hombres sí consiguieron abrirse fuera de la playa hasta unas casas a su derecha pero su progreso fue lento y costoso, pero nadie más se les unió.
 
La Black Watch llegó después intentando aprovechar algo de cobertura de los acantilados para su lancha pero no pudieron hacer nada para moverse de allí y ayudar a sus compañeros.
 
Todas las lanchas se retiraron inmediatamente de la playa muy a mar adentro ante la que les estaba cayendo, dejando a los hombres que allí estaban a su suerte. Muchas fueron hundidas o incendiadas a escasa distancia.
 
El ataque sobre la playa Azul quedó sentenciado.

10.4 Playa Green (sector centro-oeste)

Al oeste de Dieppe los acantilados blancos se rebajan hasta el pueblo costero de Pourville. Esta era la “Green Beach”, el objetivo del South Saskatchewan Regiment.
 
Esta playa era más larga que la de Puys, pero estaba bien dominada por terreno alto a ambos lados. Al este de dicha playa desembocaba el río Scie. Los alemanes habían hecho una presa en el río para formar una laguna y que sirviera de barrera antitanque. Tras la playa había un murete con alambre de espino en lo alto, tras la alambrada una carretera que ascendía en dirección a Dieppe al este. A medio camino había una estación de radar, uno de los principales objetivos del ataque. Pourville no había sido fortificado por los alemanes, pero sí había defensas en los acantilados al este, como parte del perímetro defensivo del puerto de Dieppe. Las casamatas estaban dispersas dominando pueblo y playa. La granja de Quatre Vents con sus buenas vistas del valle permitía coordinar esta defensa y estaba muy bien fortificada.
 
El South Saskatchewan Regiment, debía desembarcar en la desembocadura del río. A partir de ese momento las compañías B y C avanzarían a Pourville y limpiarían los acantilados al oeste. Las compañías A y D despejarían el sector este, capturarían la estación de radar y la granja de Quatre Vents, para después aproximarse a Dieppe por retaguardia.
 
Tras ellos llegarían los Cameron Highlanders, que debían avanzar por la orilla este del río Scie y unirse a los tanques que vinieran de Dieppe para juntos tomar el aeródromo de St. Aubin. A continuación despejar la batería “Hitler” y atacar el supuesto cuartel general divisional alemán en Arques-la-Bataille.
 
El South Saskatchewan tomó tierra con puntualidad a las 4:50, pero lo hicieron por error al oeste del río , en lugar de en ambas orillas, lo que iba a implicar un importante retraso para los hombres que tenían que atacar el sector este, ya que les implicaba tener que atravesar el pueblo y un puente. De este modo se perdió el elemento sorpresa ya que el enemigo tendría tiempo de prepararse para cuando llegaran por ese flanco.
 
Las compañías A y D despejaron el pueblo abatiendo y capturando a los alemanes que encontraron. Las otras dos compañías se portaron peor y fueron recibidas por fuego de ametralladora de las casamatas del acantilado al intentar cruzar el puente.
 
Todos los intentos de avanzar por ahí fueron frustrados y el puente se llenó de una alfombra de bajas canadienses. En medio de la frustración el teniente coronel Charles Merritt, comandante del South Saskatchewan, avanzó reagrupando a sus hombres. Anduvo y desanduvo el puente inspirando valor en sus soldados que empezaron a cruzarlo con éxito. Al otro lado se reunió con ellos y atacó unas posiciones de hormigón. Esta acción le valió la Victory Cross.
 
Algunas posiciones enemigas elevadas del promontorio fueron tomadas, pero pese al coraje y esfuerzo no pudieron asegurar la zona. Pero no todo estaba perdido, refuerzos de los Cameron Highlanders llegaban desde la playa y podían escucharse sus gaitas.
 
Los Cameron llegaron 30 minutos tarde, a las 5:50, dicho retraso fue intencional para permitir que los South Saskatchewan tuvieran más tiempo para terminar de consolidar la playa. Tan pronto bajó la tablilla de desembarque la primera lancha de los Cameron, su líder, el teniente coronel Alfred Gostling fue muerto. El lugar de desembarque no era tampoco correcto ya que también se hizo en la orilla oeste, en vez de en la este. El mayor Tony Law tomó el mando del batallón y modificó el plan avanzando por la orilla oeste del Scie tierra adentro. Los pocos Camerons que tomaron tierra en la orilla este fueron enviados a ayudar a los South Saskatchewan.
 
El grupo de Law prosiguió por una carretera hasta Bas d’Hautot y Petit Appeville. Fueron hostigados desde Quatre Vents por los alemanes al otro lado del río. Law puso a cubierto a sus hombres en una arboleda en terreno alto desde donde divisaron el puente que cruza el río en Petit Appeville, un objetivo primordial. Pero una importante fuerza enemiga ya controlaba el puente. El desembarco en Pourville había puesto en alerta al 571 regimiento y el comandante divisional, el teniente general Haase sabía que todo intento de tomar Dieppe tenía que pasar por allí. Haase había enviado una sección de ciclistas del primer batallón del regimiento a Ouville para defender el puente y ordenó a una compañía antitanque y a una sección de cañón de infantería que reforzaran a los ciclistas.
 
Para cuando el mayor Law llegó con su grupo el puente estaba protegido por artillería ligera e infantería. Con solo las armas que llevaban encima, los comandos no podían atacar el puente. Tampoco podían flanquearlo pues la carretera desde Ouville estaba llena de soldados alemanes.
 
En los acantilados del este mientras tanto, los South Saskatchewan y los Cameron consiguieron aproximarse a la estación de radar y a las trincheras que rodeaban la granja de Quatre Vents, pero los alemanes los estaban repeliendo una y otra vez. Refuerzos alemanes empezaban a llegar a las zonas elevadas y los canadienses estaban en posición comprometida.

11. ATAQUE CANADIENSE PRINCIPAL (PLAYAS RED Y WHITE, SECTOR CENTRAL)

El objetivo principal de la operación Jubilee era el ataque del propio Dieppe y era aquí donde iban destinados la mayoría de efectivos. La costa de Dieppe era de más de 1 km de largo. Una playa de grava rematada por un murete de unos 3 m. Tras esta barrera había una explanada de parques y jardines y más allá los edificios de la ciudad (hoteles y apartamentos), junto con el Boulevard de Verdun. En el extremo derecho de la playa estaba el casino de la ciudad, un edificio blanco vacío desde el principio de la guerra y ahora fortificado con ayuda de dos casamatas. Las salidas de la playa habían sido fortificadas discretamente por los alemanes con puestos de ametralladoras y troneras. Además había una alambrada en la playa y otra sobre el murete. Las ametralladoras alemanas además estaban reforzadas con cañones de 75 mm y 37 mm.
 
La playa de Dieppe fue dividida en dos zonas, Red Beach en la mitad izquierda y White Beach en la mitad derecha al oeste. Red sería atacado por el Essex Scotish Regiment y White por el Royal Hamilton Light Infantry. El Essex Scotish debía capturar puerto y ciudad y moverse al este para encontrarse con los Royal que supuestamente debían venir de la playa Blue. Los Hamilton debían tomar la parte occidental de la ciudad, desviar hacia el oeste y unirse a los Saskatchewan de la Green Beach para así capturar la batería Göring detrás de Dieppe.
 
Con 8 de sus tanques en la playa White, y más en sucesivas oleadas, el 14th Canadian Tank Battalion debía ayudar a tomar la ciudad, y después conducir tierra adentro para unirse a los Cameron Highlanders de la Green Beach, y así atacar el aeródromo de St. Aubin y el supuesto cuartel de mando divisional en Arques-la-Bataille.
 
Los ataques en las playas Green y Blue debían realizarse 30 minutos antes que en Dieppe, ya que si el enemigo controlaba todavía los promontorios, el plan se hacía mucho más complicado y se perdía el factor sorpresa. Además era crucial que las tropas desembarcadas salieran de la playa de grava cuanto antes. Otro factor decisivo era el apoyo aéreo y naval, y más aún la velocidad de progreso de las tropas en la ciudad.
 
A las 5:02, a unos km de la costa, cuatro destructores y la cañonera Locust iniciaron el bombardeo de la costa con sus 4 pulgadas y 10 minutos más tarde sobre los edificios de la zona costera de la ciudad, tres de ellos incendiándose. Después siguieron bombardeando posiciones enemigas en los promontorios a ambos lados de la localidad. En ese momento la RAF se unió al ataque de esas mismas posiciones con sus bombas y cañones, tras esto una segunda oleada lanzó botes de humo para tapar la visión de los promontorios.
 
A las 5:23 las tropas tomaban tierra en Red y White con 3 minutos de retraso. Las lanchas pudieron dejar a sus ocupantes sin mucha oposición y no sufrieron daños al retirarse al mar. Los soldados sufrieron pocas bajas y progresaron 90 m de suelo de grava hasta la primera alambrada, que cortaron. Tras esto quedaba el murete y la segunda alambrada pero las cosas empezaron a salir mal. El enemigo se había recuperado, había desplegado sus ametralladoras en posiciones elevadas, y empezaba a disparar a los canadienses. Obuses de mortero y ráfagas de ametralladora les barrieron creando muchas bajas. Los supervivientes se pusieron a cubierto tras el murete. Era un suicidio intentar cortar la alambrada que lo coronaba, no se podía ni asomar la cabeza por los francotiradores alemanes.
 
Pero lo más peligroso de todo era el fuego desde las posiciones elevadas de los promontorios al este y al oeste de la ciudad, que no habían podido ser neutralizadas previamente. El fuego naval no podía alcanzar bien estas posiciones que barrían de forma oblicua la playa y los canadienses no podían localizar desde donde les disparaban. Los operadores de radio se convirtieron en blancos perfectos para los francotiradores alemanes y el caos era absoluto. No había forma segura de emitir a los destructores empleando las radios. Los francotiradores alemanes también se centraron en eliminar uno a uno a oficiales, zapadores, ingenieros, ametralladores, dotaciones de mortero y cualquier otro soldado que destacase.
 
Los tanques que debían cubrirles ni siquiera habían llegado. Los Essex y los Hamilton llevaban expuestos 10 minutos cuando las LCTs con los 9 tanques Churchill llegaron, era entre las 5:33 y las 5:38. Para entonces los cañones alemanes estaban alerta y se cebaron con las LCTs, ninguna de ellas escapó ilesa. Momentos más tarde otras 3 LCTs dejaron más tanques pero también se convirtieron en blanco.
 
La LCT 145 dejó con éxito 3 tanques, pero sufrió tantos daños que terminó por hundirse al retirarse de la costa. La LCT 126 sufrió un destino idéntico. La LCT 127 consiguió huir con la mayor parte de su tripulación muerta o herida. La LCT 159 fue abatida en la propia playa y quedó atascada, al igual que la LCT 121. La LCT 163 intentó hasta 4 veces llegar a la costa y perdió al timonel.
 
La tercera oleada 30 minutos más tarde sufrió mayor castigo. La LCT 124 sufrió lo mismo que la 145. La LCT 125 solo pudo dejar un tanque antes de retirarse, 45 minutos más tarde regresó solo para dejar otro tanque más y terminar con toda su tripulación muerta o herida, un oficial herido la condujo de vuelta al mar y fue rescatada y remolcada por el HMS Alresford. La LCT 165 fue impactada en el equipo de dirección pero consiguió tomar playa y dejar sus tanques, para después salir al mar y ser reparada. Por último la LCT 166 dejó sus tanques milagrosamente sin contratiempos y se retiró. Se pudo dejar en total a 28 de los 30 tanques en Red y White, y solo dos de ellos se hundieron en el mar.
La llegada de los tanques tenía que cambiar las tornas, pero los grava de la playa dificultaban su tracción y muchos quedaron atrapados. Los pocos que avanzaron se enfrentaron a andanadas de los cañones anticarro. Una vez rebasado el murete, los tanques supervivientes eran menos vulnerables y más móviles en la explanada expuesta de los parques y jardines, pero para su disguto encontraron barreras antitanque de hormigón que evitaban su avance. Los ingenieros que debían haberles abierto paso estaban atrapados en la playa o flotando inertes en el agua con su equipo. 15 tanques lograron salir de la playa pero no pudieron avanzar más de la explanada. Dispararon furiosos contra los objetivos que encontraron y otros volvieron a la playa a agotar su munición.
 
Daimler Dingo y dos carros Churchill abandonados en la playa tras quedar atascados en la grava
File:Bundesarchiv Bild 101I-362-2211-12, Dieppe, Landungsversuch, englische Panzer.jpg

Algunos Essex Scottish lograron vencer la barrera del murete y llegar al paseo marítimo. Un grupo liderado por el sargento mayor Stapleton logró abrir una brecha con una pértiga explosiva y consiguió pasar del paseo marítimo a las primeras casas de la zona del Boulevard. De allí avanzaron al Quai du Hable dominando el puerto, pero fue herido por un francotirador y hecho prisionero, el resto de sus hombres se dispersó y fue rechazado por las posiciones elevadas al este. Un grupo de 8 hombres logró llegar a la zona de los hoteles del extremo de los jardines pero 7 de ellos fueron abatidos dejando solo a un aislado superviviente.
 
En el otro extremo, los Hamiltons de la White Beach no tuvieron mucho mejor éxito. Algunos salieron de la playa e inutilizaron las casamatas junto al casino, entrando en el edificio blanco y abatiendo e hiriendo a un grupo de alemanes dentro. Con el casino tomado, se procedió a dar fuego de cobertura a la playa y a repeler los contrataques alemanes. Entonces el teniente Hill cogió a un grupo de 12 de los Hamilton y avanzaó desde el casino a través del Boulevard de Verdun hasta los edificios de la ciudad.
 
Intentaron sin éxito escalar una barrera antitanque pero los alemanes les rechazaron. En lugar de eso, entraron en un edificio del paseo marítimo y salieron por detrás. Los francotiradores alemanes les dieron la bienvenida, y a ellos se unieron más patrullas alemanas que les cortaron el paso. El grupo se retiró al cine, donde encontraron otro grupo liderado por el mayor Lazier, mientras decidían qué hacer los alemanes lanzaron botes de humo y se arrojaron al asalto, obligando a todos a huir de vuelta al casino.
 
Otro grupo de 18 hombres liderados por el sargento Hickson logró también entrar en la ciudad desde el casino para atacar la central telefónica. Solo pudieron cortar algunos cables telefónicos antes de tener que retirarse al casino ante el fuego alemán.
 
El Brigadier Southam, comandante de la Canadian 6th Brigade montó su cuartel general tras el murete en un hoyo, era el único oficial del destcamento del cuartel general de su brigada en tomar tierra. El brigadier Lett, comandante de la 4th brigade no consiguió llegar a la playa, su lancha LCT sufrió graves daños y muchas bajas y él mismo quedó gravemente herido, pasando el mando al teniente coronel Labatt.
 
En medio del caos, Southam recibió noticias de que había hombres suyos en el casino. Si se podía explotar ese logro, quizá podría introducirse más tropas para despejar el promontorio oeste y dar un giro a la terrible situación.
 
A bordo del buque insignia, el mayor general Roberts recibía informes vagos, contradictorios y confusos de la situación en tierra. Sabía que la operación estaba comprometida pero no hasta qué punto. Según sus fuentes la mayor parte de la resistencia procedía del promontorio este, por lo que fue allí a donde despachó las reservas. Los Fusiliers de Mont-Royal fueron enviados a la Red Beach para ayudar a los Essex Scottish a asegurar los promontorios al este.
 
Con ayuda de una cortina de humo y con fuerte resistencia enemiga, los Mont-Royal desembarcaron a las 7:04 horas. La resistencia alemana no se había atenuado en lo más mínimo en los 90 minutos que habían transcurrido desde las primeras oleadas. Los Mont-Royal recibieron un fuerte castigo de fuego que los desorganizó también. La flotilla que transportaba a 300 de ellos se desvió demasiado a la derecha y acabó soltándolos en una estrecha playa bajo el promontorio del flanco oeste. Allí permanecieron ajenos al resto de la batalla, incapaces de moverse a izquierda o derecha y terminaron rindiéndose más tarde esa mañana.
 
El resto del batallón sufrió fuertes bajas al intentar desembarcar a reforzar a sus compañeros, tan pronto llegaron a la playa. Los supervivientes se unieron a los restos de las otras dos unidades. Algunos de estos franco-canadienses lograron acceder a la ciudad pero muy pocos regresaron.
 
La situación en la playa se iba deteriorando. Los heridos iban aumentando y hasta los médicos y camilleros eran víctimas del fuego enemigo, ya que pese a que los fusileros alemanes los respetaban, no así las salvas de mortero o barridos de ametralladora. En esta situación el capellán capitán John Foote se destacó al rescatar a muchos heridos y moribundos y negarse a ser evacuado (sería hecho prisionero), lo que le valió la Victory Cross, la tercera del día.
 
Mientras los Mont-Royal atacaban el mayor general Roberts estaba sopesando que hacer con el Royal Marine Commando, ya que en teoría debían encargarse de sabotear instalaciones del puerto, pero este seguía en manos alemanas. Esto hizo que se emplearan para reforzar al personal que combatía en la White Beach. Se ordenó al teniente coronel Phillips que atacara el promontorio del flanco oeste, y ayudar a los Hamilton y Mont-Royal a avanzar a la ciudad.
 
Los Royal Marines fueron dejados por la cañonera Locust y las patrulleras francesas en 8 lanchas. Cubiertos por una cortina de humo, navegaron hacia la costa, pero tan pronto atravesaron el humo se dieron cuenta de la terrible situación. Lanchas incendiadas, cuerpos de los canadienses por la playa,…
 
El teniente coronel Philips, se asomó y dio entonces orden de abortar el desembarco y retirarse, pero fue abatido y mortalmente herido por su imprudencia. Todas las lanchas menos dos recibieron el aviso y dieron media vuelta a tiempo, pero las dos desafortunadas siguieron adelante. Todos los ocupantes de esas dos lanchas fueron muertos, heridos o capturados, ninguno regresó.
 
Las patrulleras francesas informaron inmediatamente al buque insignia HMS Calpe del desastre, y a las 9:15 el mayor general Roberts recibió confirmación de lo pésimo de la situación en las playas Red y White. Roberts se preparaba para lo inevitable, admitir la derrota…

12. REACCIÓN ALEMANA

El ataque a Dieppe había obtenido sorpresa táctica. Los alemanes no esperaban una operación enemiga en concreto en este sector, aunque sí parecían sospechar de que los británicos atacarían pronto con comandos (como sucedió con la Operación Chariot en St. Nazaire meses antes) en algún punto de la costa norte francesa indeterminado. Las primeras sospechas de que algo se cocía allí sucedieron solo cuando el convoy alemán se topó con la flotilla que llevaba a los miembros del 3 Commando a Berneval. No hizo falta ninguna comunicación, pues los vigías de las patrulleras alemanas y el personal costero al ver el resplandor de los combates navales dio el aviso, más que suficiente para iniciar la alerta.
 
Se pensó que se trataba de una simple incursión naval, pero el teniente general Haase no tardó en recibir informes de desembarcos enemigos en Berneval y Quiberville. Minutos más tarde se dio parte de bombardeos navales sobre Dieppe e incursiones aéreas sobre los promontorios este y oeste. Más tarde noticias de desembarcos en Puys y Pourville.
 
Al principio Haase pensó que efectivamente era un ataque de comandos, pero las noticias de nuevos desembarcos le convencieron de que se trataba de una invasión enemiga del continente.
 
El cuartel general de 15 ejército recibió los informes a las 5:30, sin embargo seguía sin esclarecerse del todo la naturaleza de la operación enemiga. ¿era una invasión a gran escala? ¿o una incursión local?
 
30 minutos más tarde, las reservas del 15 ejército estaban de todos modos en alerta, incluyendo a la 10 división panzer, la Leibstandarte SS Adolf Hitler y la 7 división de la Luftwaffe.
 
A las 7:00 el cuartel general del 15 ejército alertó a Berlín. El comandante en jefe, el general Alfred Jodl fue informado de las medidas tomadas por el 15 ejército ante un desembarco enemigo a gran escala. De momento las reservas locales estaban contraatacando pero podrían ser necesarias también las reservas de ejército, que ya estaban en alerta.
 
A las 7:15 el general Kuntzen en el cuartel general del LXXXI cuerpo de ejército informó al 15 ejercito que todo parecía ser una operación a nivel local y que bastaban las reservas locales. Sin embargo el Mariscal von Rundstedt, comandante en jefe en el oeste, manifestó aprobación a poner en alerta las reservas de ejército ya que la operación enemiga podía ser distracción para la auténtica invasión en otro lugar y ordenó mantenerse alerta. En este contexto se solicitó intervención aérea de la Luftwaffe para interceptar posibles refuerzos enemigos en el Canal de la Mancha.
 
En primera línea de combate, el comandante del 302 regimiento, el mayor von Blücher preparó un contraataque en Berneval. En Puys las fuerzas locales informaron que el desembarco enemigo estaba contenido y que nadie había salido de la playa. No se sabía nada de la situación en Quiberville y las comunicaciones con la batería costera de Varengeville se habían perdido.
 
Llegado este punto empezaron a llegar noticias de desembarcos en Dieppe propiamente dicho. Haase se dio cuenta de que se estaba enfrentando a un frente de 17 km de costa de Quiberville a Berneval, pero decidió emplear solo unidades locales hasta que se aclarara la cosa, a fin de cuentas el tiempo parecía progresar en su favor.
 
Por un momento la situación era preocupante, la batería de Varengeville informó con éxito que estaba siendo atacada, Pourville había sido tomado por el enemigo y avanzaban a la estación de radar y a la granja de Quatre Vents. Sin embargo las cosas en Dieppe iban bien, pues pocas tropas enemigas habían salido de la playa y sus tanques habían sido detenidos en el paseo marítimo.
 
Haase entonces despachó los refuerzos locales mencionados anteriormente (ciclistas, compañía antitanque y sección de cañón de infantería) para defender el puente y proteger la retaguardia de la granja. También envió una importante patrulla desde Ouville a apoyar la batería de Varengeville, desconociendo que podría ser interceptada por el camino.
 
A las 6:00 parecía que las costas empezaban a estar bajo control. Dieppe resistía, en Puys las cosas iban de maravilla, y la situación en Berneval era estable. A Haase le preocupaba más el flanco izquierdo, en Pourville y Varengeville. Cuando escuchó la noticia de una fuerza enemiga avanzando por la orilla del río Scie desde Pourville, decidió despachar el grueso de sus reservas. Haase mandó al 1er batallón del 571 regimiento de Ouville a Pourville, mientras el resto se unían a la compañía antitanque en Petit Appeville. Mandó también la 302 compañía antitanque a Dieppe. Con estas acciones estaba convencido de poder estabilizar la situación.
 
Mientras tanto el general Adolf Kuntzen del LXXXI cuerpo mandó dos batallones del 676 regimiento de infantería de la 336 división para que se consolidaran en Offranville para servir de reserva en caso de éxito enemigo. Todo el mundo estaba pendiente de los progresos de la 302 división, que más que necesitar ayuda externa, estaba sobrepasando toda expectativa en materia defensiva.

13. COMBATES POR MAR Y AIRE

La RAF por su parte iba a librar una batalla paralela. Era hora de aplastar a la Luftwaffe en Francia de una vez por todas. Para agosto de 1942, gran parte de la Luftwaffe había sido despachada al frente este, asistiento al ejército alemán en la ofensiva de verano contra Rusia.
 
El norte de Francia, Bélgica y Holanda quedaban al cuidado de la Luftflotte 3, al mando del mariscal Hugo Sperrle. La fuerza era veterana de la invasión de Francia y la batalla de Inglaterra, pero desde 1941 se habían apropiado de buena parte de la misma para el frente este. Desde entonces los efectivos no habían cesado de reducirse en 1942, y ahora solo era capaz de realizar pequeños bombardeos sobre suelo británico o intercepciones de formaciones enemigas aéreas.
 
Su grueso se componía de solo 2 escuadrones de cazas (Jagdgeschwader 2 y 26, un total de unos 90 cazas) y 2 de bombarderos (Kampfgeschwader 2 y 40, un total de 90 bombarderos). Además estaban reforzadas por unidades de entrenamiento y reconocimiento, pero sin embargo todas estas unidades estaban lejos de estar en sus condiciones óptimas de servicio debido a la escasez de reclutas entrenados y a la presencia de aparatos que no estaban en condiciones buenas de servicio. Había grandes reticencias en gastar los limitados recursos en más operaciones aéreas a gran escala y se abogaba por la preservación de los mismos.
 
En contraposición al deterioro del poder de la Luftwaffe, la RAF estaba entrando en su apogeo. Desde la batalla de Inglaterra la RAF había evolucionado a una poderosa fuerza nutrida con aviones modernos y gran cantidad de reclutas entusiasmados.
 
La RAF había empezado a trasladar la lucha a los cielos alemanes, bombardeando ciudades, plantas industriales y no solo eso, también había consolidado la defensa aérea de Gran Bretaña de manera eficaz con nuevos escuadrones nocturnos y diurnos.
 
La Luftwaffe eludía presentarse en batalla campal, solo se producían pequeñas escaramuzas aéreas con lo que las bajas eran igualmente limitadas en ambos bandos. Pero la presencia de gran número de tropas enemigas desembarcando era un cebo suculento para la Luftwaffe, y la RAF se iba a valer de ello.

13.1 Batalla aérea

El vicemariscal Leigh-Mallory estaba al mando del componente aéreo de la operación. Era el comandante del No. 11 Group al sureste de Inglaterra. No. 11 Group contaba con los siguientes escuadrones: 46 de Spitfires, 8 de Hurricanes, 3 de Typhoons, y 4 de Mustangs, además de 7 de bombarderos Boston y Blenheim. No se había amasado una fuerza junta tan grande desde la Batalla de Inglaterra hacía dos años.
 
El No. 2 Group Bomber Command debía bombardear y soltar humo en apoyo a los desembarcos. Los Hurricanes atacarían objetivos terrestres con sus cañones y munición pesada. Además los Mustangs harían reconocimiento tanto sobre la batalla como tierra adentro para detectar refuerzos alemanes.
 
Los escuadrones de Spitfires patrullarían el aire en busca de cualquier signo de aviación enemiga que atacase a la fuerza de expedición marina y terrestre. Las patrullas durarían 30 minutos en un área entre 100 y 150 kms más allá de la costa inglesa. Los escuadrones, conscientes de su limitado rango debían permanecer unidos todo el trayecto de patrullas para garantizar el éxito aéreo.
 
Los tripulantes de tres escuadrones Boston fueron informados a las primeras horas del 19 de agosto. A las 3:06, se les ordenó atacar las baterías Hitler y Göring a eso de las 4:45, coincidiendo con los ataques terrestres en los flancos. Y más unidades adicionales fueron despachadas rápidamente.
 
5 escuadrones de Hurricanes debían atacar los promontorios este y oeste a las 5:15.
 
Los Spitfires del 129 Squadron se centrarían en el puesto de observación de la batería Hess en Pointe d’Ailly a las 4:45. Otros dos escuadrones debían escoltar a los bombarderos.
 
Así siguió en rápida sucesión, cada vez más aparatos británicos se unían a la batalla.
 
Los resultados de los bombardeos iniciales fueron decepcionantes. Los efectos sobre las baterías y promontorios fueron insignificantes. La cortina de humo fue temporalmente efectiva pero una brisa no tardó en dispersarla. Había fuego antiaéreo alemán pero no era siempre demasiado preciso.
 
Los Hurricane perdieron 8 de sus aparatos, y 20 más dañados (4 de gravedad). La aviación alemana brilló temporalmente por su ausencia y tardó en aparecer, en gran parte por la neblina matutina y la ausencia de tripulaciones cercanas.
 
A las 7:00, cuando ya habían pasado 2 horas de las primeras acciones por fin aparecieron los primeros cazas de la Luftwaffe, incluyendo Fw 190s y BF 109s. Los combates aéreos de estos con los Spitfires se prolongaron durante todo el día.
 
La Luftwaffe tenía la ventaja de operar cerca de sus bases y podía permanecer en el aire mayores periodos que los aparatos británicos, así como aterrizar y repostar más rápido por el mismo motivo. El resultado fue que en la práctica la balanza estaba equilibrada y no había un claro dominio de uno u otro en los cielos sobre el sector ese día. La RAF no pudo beneficiarse de superioridad numérica o presencial en ningún momento, como se tenía previsto.
 
Los bombarderos alemanes tardaron mucho más en aparecer que los cazas alemanes. Hasta las 9:00 los lentos bombarderos alemanes no estaban preparados y en el aire. Los cazas no tardaron en proporcionarles escolta cuando los bombarderos fueron a por buques enemigos de la costa. A las 9:30 las estaciones de radar de la costa inglesa registraron mayor presencia de aparatos de unidades de aeródromos más alejados y que se unían al combate. Eran aparatos alemanes que acudían de Normandía, de Bélgica, de Holanda… todos pertenecientes a la Luftflotte 3. Muchos buques británicos fueron atacados y sufrieron ciertos daños, el fuego antiaéreo de los buques intentó protegerlos en la medida de lo posible.
 
La Luftwaffe efectivamente, no solo había dado la cara como pretendían los británicos, sino que para desesperación de estos estaba demostrando un gran potencial y pericia incluso a estas alturas de la guerra.

13.2 La batalla naval

Como la RAF, la Royal Navy tenía un papel tanto defensivo como ofensivo en la operación. El bombardeo naval era una posibilidad para poder destruir las defensas enemigas, la falta de calibre de los buques debía compensarse con su número.
 
Para ello el comandante naval de la operación, el capitán Hughes Hallet, tenía 237 buques, la mayoría lanchas y embarcaciones de costa.
 
Los planes se truncaron debido a que inexplicablemente ningún radar de la fuerza naval británica había detectado el convoy alemán que interceptó a la flotilla del 3 Commando, pero el radar costero en el sur de Inglaterra sí detectó formaciones enemigas en el canal ya a las 00:40 y había lanzado advertencias previas.
 
Para empeorar las cosas los destructores Slazak y Brocklesby en el flanco de babor fallaron a la hora de ayudar a embarcaciones amigas pese a presenciar los resplandores de combates navales a más de 6 km de distancia, sin darse cuenta de lo que significaba. Una única cañonera y un buque antiaéreo tuvieron que vérselas solos contra todo el convoy alemán y las consecuencias fueron desastrosas.
 
En los puntos de reunión acordados, las lanchas de apoyo sí proporcionaron buena cobertura tanto en desembarco, como en vigilancia aérea. Pero había un problema, los destructores que estaban más atrás no tenían buena comunicación con las tropas en tierra y estos buques se dedicaron a atacar objetivos de oportunidad en vez de proporcionar un apoyo naval que hubiera resultado decisivo de haber estado bien dirigido, ya que los observadores desembarcados habían resultado bajas o no podían comunicarse por diversas circunstancias. Una batería antiaérea sobre Pourville fue solo temporalmente silenciada por el Albrighton, y los demás acorazados tampoco tuvieron mucho éxito en inutilizar las defensas de los promontorios, sencillamente sus cañones no eran suficientemente potentes.
 
En cuanto a las playas Red y White destacar la participación heroica de la lancha antiaérea LCF(L) 2 que proporcionó apoyo directo a bocajarro contra las defensas alemanas hasta que terminó por hundirse con su capitán muerto y sus cañones inutilizados. La participación de la cañonera Locust en Red se produjo a las 5:30, proporcionando apoyo con su 4 pulgadas hasta que fue impactada gravemente en el puente a las 6:11 y tuvo que retirarse.
 
En la refriega hubo también varios ataques aéreos alemanes sobre diversas embarcaciones: Las cañoneras SGB8 y 9 sufrieron algunos daños y el Slazak también sufrió daños superficiales. Por suerte las cortinas de humo cubrieron a las flotillas en las zonas de peligro aunque solo fuera temporalmente.

14. DESASTRE, RETIRADA Y RENDICIÓN

Para las 8:15 la única acción exitosa de la operación Jubilee había sido la destrucción de la batería Hess a manos de los hombre del 4 Commando de Lord Lovat, que ya había sido evacuado. Por lo demás todo el panorama era demoledor. Los miembros del 3 Commando luchaban por su existencia contra las fuerzas de von Blücher, solo para terminar siendo muertos o capturados, destino que también deparaba a muchos de los efectivos canadienses participantes.
 
En Puys, los Royal estaban acabados, solo les quedaba morir o rendirse. Algunos valientes dieron la vuelta al mar y huyeron a nado, para poder ser rescatados por alguna lancha amiga, pero la inmensa mayoría fueron abatidos en la playa o esperaron a que terminara aquella locura. A las 7:00 un tardía mensaje llegó al HMS Calpe pidiendo que toda lancha disponible ayudara a evacuar a los hombres atrapados en Puys. Solo dos lanchas respondieron afirmativamente, y solo una de ellas (la LCA 209) era una lancha de desembarco, esta embarcación fue abordada por muchos soldados desesperados, y tuvo que dar marcha atrás solo para ser alcanzada y hundida por un impacto a 45 m de la playa; solo dos tripulantes y un soldado sobrevivieron. A las 11:00 algunas lanchas se acercaron a la playa Blue pero tuvieron que retroceder por el fuego enemigo sin ver ni poder sacar a nadie. Se hizo un nuevo intento minutos más tarde pero con el mismo resultado. El Royal Regiment of Canada se había rendido al completo y solo quedaban los muertos en la playa.
 
En la playa Green de Pourville, los South Saskatchewans y los Cameron Highlanders no estaban mucho mejor, pues empezaban a retirarse ante la presión de los refuerzos alemanes, con grave riesgo de ser desbordados.
 
El mayor Law necesitaba la llegada de los tanques para poder tomar el pueblo de Petit Appeville y el puente, pero no aparecían por ningún sitio, tan solo llegaban constantemente refuerzos alemanes. A las 9:30 se dio cuenta que iba a ser imposible llegar al aeródromo de St. Aubin, el 571 regimiento de infantería alemán ya estaba llegando desde Ouville y solo quedaba deshacer el camino y retirarse. A las 10:00 la flotilla recibía la solicitud de evacuación de las fuerzas atrapadas en el sector de Green.
Los terribles y escasos informes de las playas que le llegaban al mayor general Roberts no le dejaron más opción que ordenar la retirada general. A las 9:00 ya se le hacía evidente que no iba a ser posible despejar el promontorio oeste desde las playas Red y White, y que el asalto principal había fracasado. Era inútil desembarcar más de los tanques en reserva, era momento para rescatar lo que se pudiera de la operación y hacer maletas a casa.
 
La retirada de tropas general debía comenzar a las 10:30, pero debido a que había que respetar la secuencia de la RAF para que pudieran contar con soporte aéreo hubo que retrasar la orden hasta las 11:00.
 
Todas las LCAs recibieron órdenes de volver a sus playas originales y sacar de ellas a todos los supervivientes. Las LCTs debido a su mayor tamaño y vulnerabilidad fueron excluidas de las acciones de evacuación y limitarse a esperar a las LCAs para recibir a los supervivientes de ellas.
En la playa Green todo el mundo daba por sentado que la evacuación era para las 10:00, ya que se había recibido confirmación inicial de la flota al respecto. El retraso de la hora de evacuación a las 11:00 implicaba que los South Saskatchewan y los Cameron tendrían que lidiar contra efectivos enemigos cada vez más numerosos durante una hora extra, lo que resultó desastroso para los canadienses. Los Cameron de hecho ya habían empezado a retirarse a la playa a las 9:30 y los South Saskatchewan ya habían empezado a ceder terreno deliveradamente. Para cuando fueron notificados del retraso, sus posiciones eran ya demasiado reducidas y confinadas como para hacer una defensa eficiente, forzando a los dos asediados batallones a improvisar la defensa más tiempo con los alemanes.
 
Las tropas alemanas y sus francotiradores y amtrallaodres disfrutaron como enanos acorralando y abatiendo a los supervivientes atrapados en Green desde su recuperada posición dominante. Hasta la hora en la que se ordenó la retirada los dos batallones solo habían perdido al 20% de sus hombres, pero pasada la hora extra para la evacuación las pérdidas se dispararon al 40%.
 
A las 10:45 seis LCAs llegaron a Green bajo intenso fuego enemigo. Había sido un error, esas lanchas habían recibido orden de evacuar al personal en Red y no en Green, pero se perdieron con el humo y terminaron llegando accidentalmente a Pourville.
 
Dos destructores cubrieron el rescate con humo y bombardeos en los flancos. Los hombres desesperados nadaron hasta las lanchas sin esperar a que estas terminaran de tomar tierra, lo que las retrasó ya que tenían que recogerlos uno a uno del agua.
 
Las lanchas no tardaron en llenarse de muertos y heridos en codniciones bajo fuego y algunas estaban sobrecargadas y les entraba mucha agua. Tan pronto como pudieron las tripulaciones las dirigieron fuera de la playa y mar adentro. Intentar recoger más hombres era arriesgarse a perder la lancha y todos sus ocupantes, de hecho una de las 6 LCAs terminó por hundirse en esta maniobra y sus ocupantes terminaron en el agua. Las demás consiguieron dejar a sus rescatados en los destructores. Tras esto algunas volvieron a Green a por más mientras que otras fueron a Red como originalmente les habían ordenado.
 
A las 11:00 llegaron otras 4 LCAs más a Pourville, pero fue desastroso. De ellas la LCA 317 fue alcanzada y abandonada, y la 251 quedó sobrecargada de peso y se hundió a 250 m de la costa. Las LCA 214 y 262 sí consiguieron salir de la playa con sus supervivientes pero estaban tan dañadas que se hundieron junto a los destructores Albrighton y Bleasdale después de transferir a sus rescatados.
 
30 minutos más tarde otras LCAs aparecieron en Green y sacaron a algunos hombres más de la playa. Para las 11:30 solo el teniente coronel Merritt y 100 hombres de retaguardia quedaban en la cabeza de playa. Intentaron prender fuego a algunos edificios en Pourville para que el humo cubriera su retirada pero fue imposible. Atrapados en las últimas casas Merritt y sus hombres fueron finalmente apresados.
 
A las 12:15 una lancha volvió a pasar por Green e informó que no quedaba nadie vivo, retirándose bajo fuerte fuego enemigo.
 
En Red y White se replicaron los mismos sucesos que en Green. El casino frente a Red estaba aún defendido por los canadienses ante ataques alemanes pero el brigadier Southam sabía que cuando lo perdiera no habría modo de defender eficientemente la cabeza de playa.
 
A las 10:20 destructores y LCAs soltaron una cortina de humo. Poco más tarde, entre las 11:00 y 12:00 la RAF ayudó a prolongar esta cortina de humo. El problema del humo es que al igual que ocultar a los hombres también dificultaba el fuego de cobertura de los destructores que disparaban fuego de cobertura sobre el sector de la playa.
 
A las 10:20 el oficial de la LSI Prince Charles llegó a Red con 8 LCAs. Seis de ellas fueron destruidas incluyendo la del oficial, las otras dos consiguieron sacar algunos hombres. Las lanchas de la LSI Princess Astrid llegaron a continuación, 4 fueron a la playa White donde no tardaron en verse sobrecargadas de personal, una de ellas hundiéndose tras recibir un impacto y las otras tres sacaron a 70 hombres cada una pero dos de ellas se hundieron más tarde en el mar.
 
Desde su posición en el casino, el brigadier Southam al ver ese panorama decidió retirarse y bajar ya a la playa, no los alemanes persiguiendo pegados a sus talones. Algunos soldados se rindieron a los alemanes en la zona de los jardines y paseo marítimo.
 
A las 11:00 tres LCAs de la LSI Glengyle llegaron a White junto con dos de la LSI Prince Charles. Para entonces la mayor parte de la playa estaba en poder enemigo. Algunos de un grupo de supervivientes que aguantaban en una LCT encallada inutilizada subieron a las LCAs pero muchos fueron abatidos en la retirada.
 
El comandante naval se dio cuenta tras esto que era ya demasiado peligroso volver a la playa con más lanchas. A las 12:15 el destructor Brocklesby informó que no quedaban más supervivientes que los hombres de la LCT. A las 12:20 el Calpe ordenó no hacer más evacuaciones. Se habían rescatado solo 400 hombres de Red y White y los demás estaban muertos o prisioneros.
 
A las 12:40 el capitán Hughes Hallet y el mayor general Roberts pasaron el Calpe frente a Red para una inspección final y para lanzar unas cuantas salvas desafiantes a los alemanes de la costa. Ya no quedaba nadie vivo en la playa, se había terminado, el Calpe soltó humo y se marchó de allí al mar.
Prisioneros canadienses en la playa Red, con un Churchill y una de las lanchas destruidos
 
File:Bundesarchiv Bild 101I-291-1205-14, Dieppe, Landungsversuch, alliierte Soldaten.jpg

Tras la batalla terrestre la batalla naval y aérea todavía seguían. Las flotillas dispersas en el Canal de la Mancha ahora eran blanco de ataques aéreos de la Luftwaffe y los Spitfires se enfrentaron a los cazas alemanes mientras intentaban proteger a los buques. Tres Dorniers lograron escabullierse y uno lanzar sus bombas sobre el destructor Berkeley. El buque fue impactado en el lado de estribor dos veces a la altura del puente y empezó a hundirse. El destructor fue abandonado y la SGB 8 se llevó a su tripulación, el HMS Albrighton remató al moribundo con un torpedo.
 

15. RESULTADOS, CONCLUSIONES Y LECCIONES APRENDIDAS

Pese a los numerosos actos heroicos y la profesionalidad de la tropa involucrada en la operación, el “raid” solo puede calificarse de desastre. Los logros obtenidos fueron marginales, no se cumplió prácticamente ninguno de los objetivos asignados y el coste en vidas humanas fue desastroso.

15.1 Informe de bajas aliadas

De los 6.000 efectivos directos que tomaron parte en la operación solo 2.078 volvieron a Inglaterra, y a tener en cuenta que 850 de ellos ni siquiera llegaron a poner pie en suelo francés.
 
Los canadienses, empleados cual carne de cañón se llevaron la peor parte. Perdieron 56 oficiales, y 906 suboficiales de otras graduaciones. En total las bajas canadienses ascienden a 3.367 muertos, heridos y prisioneros. En 9 horas los canadienses sufrieron más prisioneros que en 20 meses de su campaña en Italia.
 
Los comandos británicos lamentaron 270 muertos, heridos o capturados.
La Royal Navy también se llevó una de las peores partes, con la friolera de 550 bajas, contando 1 destructor y 33 LCAs
 
La RAF por su parte perdió 64 cazas Spitfire, 20 Hurricanes, 6 bombarderos Boston y 10 cazas Mustangs, aunque hubo al menos otros 24 aparatos dañados que quedaron inservibles. De sus pilotos hay que lamentar 62 muertos, 30 heridos y 17 prisioneros.
 
Centinela alemán con bajas canadienses junto al murete de la playa Red
File:Bundesarchiv Bild 101I-291-1230-13, Dieppe, Landungsversuch, tote alliierte Soldaten.jpg

15.2 Bajas alemanas

Las bajas alemanas totales achacables a la operación fueron cerca de 600.
  • Wehrmacht: 333 muertos, heridos y desaparecidos de los cuales solo 132 son muertos
  • Kriegsmarine: 113 bajas, de las cuales 78 son muertos.
  • Luftwaffe: 162 bajas, de las cuales 104 son muertos (44 de ellos pilotos y resto personal de tierra). Perdidos 23 cazas Fw y 25 bombarderos Dornier.

15.3 La RAF y la Luftwaffe

La RAF se apuntó 91 victorias de las cuales solo 44 pudieron significar la muerte del piloto. Las bajas de la RAF fueron claramente superiores a las sufridas por la Luftwaffe como se ha señalado, pero el impacto de estas bajas fue más notable en la última ya que las flotillas alemanas en Francia (sus aeródromos estaban dispersos por toda Europa continental) eran mucho menos numerosas que las inglesas en suelo patrio (aeródromos concentrados en el reducido suelo patrio). La Luftwaffe no pudo recuperarse de estas limitadas pero desgastadoras pérdidas y perdió efectividad en la zona, mientras que la RAF no padecía este problema ya que contaba con buena industria especializada y ayuda de materiales de EEUU.

15.4 Reacción en Canadá y UK

La opinión pública canadiense estaba entusiasmada al conocer que sus tropas habían tenido su primera operación en Francia, pero en cuanto conocieron el informe de bajas todo entusiasmo se evaporó. En Inglaterra hubo una gran conmoción y muchos mandos participantes se distanciaron de la responsabilidad del fracaso.
 
Churchill pensó que el plan estaba mal concebido y le sorprendió que las tácticas aplicadas (muchas de las cuales se habían intentado plagiar descaradamente de las realizadas por los alemanes en 1940) no hubieran tenido el efecto deseado durante la operación.

15.5 Propaganda alemana

El teniente general alemán Konrad Haase manifestó que era incomprensible como era posible que a las tropas canadienses se les ordenara atacar contra un regimiento de infantería alemán apoyado por su propia artillería sin contar estas con coordinación con el apoyo naval y aéreo para eliminar eficientemente las defensas costeras. En resumen le pareció un ataque muy mediocre y mal diseñado.
Alemania efectivamente hizo propaganda a bombo y platillo de esta debacle, poniendo énfasis en la inferioridad de las tácticas británicas, el gran número de prisioneros enemigos y excelente material perdido en la playa. Para colmo los planes de la operación Jubilee fueron olvidados apresuradamente en la playa por el cuartel general del brigadier Southam. Los planos abandonados en la playa permitieron a los alemanes diseccionar y examinar toda la operación enemiga en detalle, fue un gran logro para la inteligencia alemana, aunque fuera de carácter retroactivo.
 
Para añadir más sal a a herida los planes capturados contenían sensibles y vergonzosas instrucciones en las que se instaba a encadenar a los prisioneros alemanes que se tomasen en el ataque. Además algunos informes después de la batalla sin confirmar mencionaban la presencia de algunos cadáveres de soldados alemanes atados y con un tiro en la nuca en las playas. Hitler, furioso ordenó encadenar a todos los prisioneros canadienses, lo que llevó a que en Canadá se encadenaran en represalia a todos los prisioneros alemanes. La mediación de la cruz roja y un motín de prisioneros alemanes en una prisión de Ontario llevó a abandonar la poco duradera práctica de los encadenamientos.
 
Adicionalmente a esta anécdota las autoridades alemanas recompensaron a la población de Dieppe por “no asistir a las fuerzas enemigas invasoras”. El 12 de septiembre se liberaron a 1.500 prisioneros de guerra franceses residentes de Dieppe, y Hitler concedió a Dieppe 10 millones de francos en concepto de compensaciones por “la disciplina y calma” mostradas por la población y para reparar los desperfectos sufridos por la ciudad. Las autoridades alemanas explotaban así la falta de coordinación entre los británicos y la resistencia francesa (que brilló por su ausencia en esta operación), y la apatía de buena parte de la población civil hacia la guerra.
 
Prisioneros canadienses tomados en Dieppe
File:Bundesarchiv Bild 101I-291-1229-05, Dieppe, Landungsversuch, alliierte Kriegsgefangene.jpg
Marinero y soldados alemanes examinan un blindado Daimler Dingo canadiense abandonado en la grava de la playa.
 
File:Bundesarchiv Bild 101I-291-1207-11, Dieppe, Landungsversuch, englischer Spähpanzer.jpg

15.6 Lecciones aprendidas

La ironía de todo es que podríamos decir que los británicos explotaron mejor su derrota de lo que los alemanes explotaron su éxito, como se detallará a continuación.
 
Pese a las graves pérdidas, las lecciones aprendidas en Dieppe permitieron a los aliados planificar mejor la futura invasión de Francia por Normandía en junio de 1944.
 
Por contra, el Alto Mando alemán se sobreconfió con el éxito y sacó conclusiones muy peligrosas del fracaso de la operación enemiga. Los alemanes pensaron que la estrategia que les funcionó en Dieppe era perfecta para aplicar a la hora repeler una futura invasión aliada a gran escala en cualquier lugar de la costa del continente que se extendía desde la frontera española hasta Noruega. Hitler y sus generales se obsesionaron con la idea de la construcción de más defensas fijas y estáticas en las playas y consolidar así el Muro Atlántico. Esta mentalidad defensiva a ultranza sentenciaba de muerte toda idea de movilidad y flexibilidad que sí adoptaron y cosecharon con éxito los mandos aliados.
 
Para ser más concreto, los aliados se dieron cuenta que si podían atacar un puerto bien defendido, el coste de tomarlo sería prohibitivo, por lo que a partir de ahora quedaría descartado. Era mejor plan traer a la cabeza de playa gigantescos diques prefabricados apodados “Mulberry”.
 
Dieppe también enseñó que las tres armas (ejército, marina y aviación) tendrían que ser todavía mejor coordinadas de lo que se estaba haciendo con “Combined Operations” para que cualquier operación a gran escala (en lugar de pequeñas incursiones de comandos) tuviera éxito.
 
Se debían planificar nuevas técnicas y carros de combate para poder sortear las defensas estáticas de las que los alemanes tanto se iban a encaprichar. Además los tanques deberían desembarcar a la vez que la infantería y no por separado.
 
Precediendo al ataque debería haber un fuerte bombardeo naval y aéreo  con mayor intensidad, empleando apoyo directo con armas de gran calibre y no simples cañones de 4 pulgadas.
 
El elemento aerotransportado debería no haberse ignorado, y podía aplicarse para tomar grandes zonas antes de desembarcar, o incluso retrasar la llegada de refuerzos enemigos a las playas.
 
Y lo más importante, se necesitaría una flota de mucho mayor tamaño para poder poner a una fuerza tan grande en un solo viaje.
 
La aplicación de estas lecciones aprendidas demostró ser muy recompensante para el éxito aliado el 6 de junio de 1944.

16. LA HIPÓTESIS ENIGMA

Una investigación del historiador David O’Keefe descubrió 100.000 páginas de material clasificado en 15 años. En ellas se menciona una misión de inteligencia llevada a cabo la misma que el ataque de Dieppe. Supuestamente miembros del No. 30 Commando habrían viajado también a Dieppe con el único cometido de robar una máquina Enigma de 4 rotores, libros de códigos y otro material relacionado. Dicho material presuntamente sería utilizado para el proyecto Ultra que estaba realizando el servicio de inteligencia con ayuda de desencriptadores en Bletchley Park. Esto llevaría a la conclusión de que el ataque fue una distracción para que otras unidades comando se infiltraran en los cuarteles generales del almirantazgo alemán y robaran la Engima.
 
La introducción de un cuarto rotor en la Enigma en 1942 llevó a un incremento de los ataques U-Boat sobre los convoyes del Atlántico norte, por ello los aliados estaban ansiosos por hacerse con uno. Sin embargo el ataque a Dieppe fue un fracaso y no se encontró ninguna máquina Enigma. En cualquier caso el nuevo código alemán no fue reventado hasta diciembre de ese año, y fue un factor decisivo ya que Gran Bretaña dependía de la llegada de suministros de comida y material de EEUU para poder mantenerse en la Guerra.

17. FUENTES

  •  http://en.wikipedia.org/wiki/Dieppe_Raid
  • Osprey Campaign 127, “Dieppe 1942 (Prelude to D-Day)”, Ken Ford

18. OTRAS OPERACIONES SIMILARES

https://aforjar.wordpress.com/2015/01/12/operacion-chariot-un-pirrico-ataque-de-comandos-sobre-st-nazaire-1942/

 

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