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sábado, 19 de febrero de 2011

19 DE FEBRERO DÍA DEL EJERCITO MEXICANO







El Día del Ejército Mexicano se estableció el 19 de febrero de 1950, ya que ese mismo día pero de 1917, Venustiano Carranza promulgó un decreto en el cual se ordenaba la organización de un Ejército encargado de sostener el orden Constitucional de la República.

A lo largo de su historia, México ha tenido sucesivamente tres ejércitos nacionales. El primero surgió a fines de 1821, conformado por las unidades del ejército virreinal que proclamaron el Plan de Iguala, y las tropas revolucionarias insurgentes que se adhirieron a dicho plan. A finales de 1860, este ejército fue disuelto al triunfar el movimiento social de Reforma, por decreto del general Jesús González Ortega, en su carácter de comandante en jefe del Ejército Liberal. El segundo ejército nacional tuvo su orígen en las unidades de tropa que se formaron durante la Revolución de Ayutla y en la Guerra de Tres Años, el cual se robusteció durante la intervención francesa y se consolidó durante el gobierno de Porfirio Díaz, llamándose Ejército Federal, que estuvo conformado por fuerzas militares regulares y por contingentes rurales de la Federación o "irregulares".

A lo largo de esos años, el Ejército se consolidó como una institución de rígida disciplina y espíritu de cuerpo; garante y defensor de las instituciones nacionales.

Finalmente el tercer ejército se originó en noviembre de 1910 al iniciarse la Revolución Mexicana, se consolidó durante la revolución constitucionalista emprendida contra el gobierno usurpador de Victoriano Huerta, y constituyó la base del actual Ejército Mexicano.

El Ejército Constitucionalista estaba conformado, principalmente, por tres columnas que se denominaron División del Norte y Cuerpos de Ejército del Noreste y del Noroeste, al mando de los generales Francisco Villa, Pablo González y Alvaro Obregón, respectivamente, cuerpos que avanzaron hacia el centro de la República librando importantes batallas como las de Santa Rosa y Santa María, en Sonora; los combates de Candela y Monclova, en Coahuila, y las batallas de Torreón, San Pedro de las Colonias, Paredón, Zacatecas, Orendáin y Tampico entre muchas otras, hasta terminar con la rendición incondicional del Ejército Federal, formalizada en los tratados de Teoloyucan, por los cuales se licenció a las tropas militares, sostén del gobierno de Victoriano Huerta.

La vida del nuevo ejército posrevolucionario estaba regida por la Ordenanza General del Ejército, promulgada el 11 de diciembre de 1911 por Francisco I. Madero. La bandera de la legalidad, asumida por las fuerzas revolucionarias, se reconoció el 22 de marzo de 1950, cuando el presidente Miguel Alemán estableció que el día 19 de febrero sería declarado como Día del Ejército Mexicano.

El Ejército Mexicano es una institución conformada por las fuerzas militares terrestres y aéreas, encargada de salvaguardar la soberanía del Estado y la paz nacional. Este 19 de febrero se conmemora la formación de este importante gremio defensor del país.

El Ejército, incluida la Fuerza Aérea, sin descuidar su cometido principal de defensor de las instituciones y velar por la soberanía e independencia del país, desarrolla, en colaboración con otras dependencias del Estado, varios Programas de índole social, en los que a menudo participan los conscriptos del Servicio Militar Nacional, cuyas actividades se dirigen a labor social (plantación de árboles, alfabetización, reparto de agua en localidades sin este servicio); auxilio en casos de desastre, ocasionados por fenómenos naturales o accidentes; campañas contra enervantes, despistolización, combate al abigeato y patrullaje de carreteras nacionales, vacunación y brigadas interdisciplinarias de acción social.

A FONDO

EJERCITO MEXICANO


El Ejército Mexicano es la rama terrestre de las Fuerzas Armadas de México, depende de la Secretaría de la Defensa Nacional y se encarga de defender la soberanía del país, así como de ayudar a proteger la seguridad de sus habitantes. Actualmente cuenta con alrededor de 250,000 tropas activas, más una reserva relativa porque se trata de los conscriptos del Servicio Militar Nacional, con estimación variable de 1,500,000 elementos no acuartelados.

El Presidente de la República es el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas en su conjunto, de quien depende el General Secretario de la Defensa Nacional que a la vez es el comandante del Ejército y de la Fuerza Aérea Mexicanos.

El Ejército Mexicano ha evolucionado conforme a las necesidades y posibilidades económicas del país. Antes de la existencia de México como país independiente, buena parte de su territorio estuvo bajo el dominio Azteca y luego fue posesión de la Corona de España. En ambos casos, las fuerzas armadas cumplían un rol relevante en sus sociedades y contaban con sistemas establecidos de reclutamiento y adiestramiento de tropas.

En la época prehispánica en 1428 y con la derrota de los tepanecas de Azcapotzalco, surge en el centro del país la Triple Alianza, formada por los reinos de México-Tenochtitlán, Texcoco y Tacuba del que dependieron como tributarios, 38 señoríos desde las costas del Golfo de México, hasta las mesetas centro y sur del Anáhuac.

La civilización mexica desplegó gran poderío social, económico y cultural. Eminentemente sacerdotal y guerrero, su ejército alcanzó organización y disciplina muy desarrollada para su época, lo que incluía:

1. Instrucción castrense: Entre los aztecas, la preparación militar era obligatoria para los jóvenes varones que recibían su educación de acuerdo a su estrato social, yendo los nobles al Calmecac destinada a la formación de oficiales, sacerdotes y gobernantes; los plebeyos acudían al Telpochcalli que aportaba los contingentes para la defensa, la conquista y las guerras floridas, cuyo único objetivo era capturar prisioneros dedicados al sacrificio. La actividad bélica era el único camino para el ascenso social.

2. Organización de los cuerpos armados: La décima parte de la población varonil servía en el ejército, cada Calpulli o barrio formaba un escuadrón de entre 200 a 400 guerreros a cargo de un Tepochtlato, cada escuadrón se dividía en escuadras de 20 guerreros a cargo de un Tiachcouh, los Tepochtlatos respondían ante el Tlacocachcatl. Estos contingentes eran reforzados por un millar de flecheros y otros mil canoeros, sumando entre todos unos ocho mil individuos. Texcoco y tenía efectivos equiparables y Tacuba, dos mil. Los cuatro mayores Calpullis tenían comisiones específicas en el Alto Mando, el mayor de todos llamado Tlacatécatl se encargaba de la organización (por analogía era como el Estado Mayor de un ejército moderno; los Pochteca tenían asignadas las funciones de información, contra información y propaganda (lo que hoy en día es espionaje e inteligencia), el Tlacatecuchtli se encargaba de instrucción y operaciones, donde también participan los maestros del Calmécac Tepochcalli, finalmente el Toyoyahuacatl se encargaba de los servicios, abastecimientos y evacuaciones. dotadas de unidades Tecoyahuacatl para adquisición depósito y reparto de vestuario, víveres y otros abastecimientos, el Huitzináhuatl para la inspección de tropas y materiales y tamemes para el transporte. El acopio y suministro de armas lo realizaba cada Tlacocachcatl. Los aztecas tenían además una compleja industria de fabricación de armas con talleres y obreros especializados que almacenaban los recursos en los Tlacochcalco.

Contrario a los señoríos débiles a los que dominaban, no construyeron fortificaciones defensivas, mientras que los tlaxcaltecas, mixtecos y zapotecos usaban fosos y parapetos, incluso recintos amurallados como Mitla y Xochicalco.

También es clara la analogía de los mexicas con los ejércitos del Viejo Mundo como el orden y seguridad de sus columnas y líneas, con determinantes de posición, estacionamiento, detención y vigilancia, retirada, marcha y ataque, sitio y cerco, con tal intuición bélica que al arribo de los hispanos, les permitió la rápida asimilación de algunos recursos y tácticas empleados por estos, bajo ciertos límites.

* Echegaray, José Ignacio (México, 1979). Códice Mendocino. San Angel Ediciones, S.A..

Después de la conquista, los españoles establecieron un sistema militar radicado en milicias, con un pequeño contingente que podía considerarse como ejército regular. Los primeros contingentes fijos del Virreinato se establecieron a partir de siglo XVII para custodia del Real Palacio y protección de puertos y puntos clave fronterizos, asegurando el sometimiento de los pueblos ocupados, rechazar incursiones de tribus nómadas y repeler invasiones de otros países europeos si las hubiera.

Un cuerpo desconocido hasta fechas recientes fue el Cuerpo de Presidiales o "Cuerudos" ya que usaban como armadura una chaqueta de cuero de cuatro a siete capas (de la cual solo queda como ejemplo el traje típico de los Tamaulipecos), soldados de infantería, caballería, artillería un capellán y un cirujano por cada 2000 soldados. Desde el primer presidio, avanzaron desde 1620 hasta 1810 en la Alta California, Texas, Arizona, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Sonora, Chihuahua y Nuevo México, colonizando nuevas tierras para la Coronoa. Estos cuerpos formados en su mayoría por mestizos, hábiles jinetes y hombres indomables, se lanzaron a los combates contra franceses, ingleses, comanches, rusos y piratas argentinos al grito de "Santiago y a muerte". Existen múltiples batallas descritas y una de estas unidades fue la que logró capturar a Miguel Hidalgo.

La verdadera organización de un ejército colonial la realizó el Teniente General Juan de Villalba en 1766, donde la alta oficialidad era designada por las autoridades peninsulares y los mandos medios se reclutaban entre las familias criollas (los próceres de la Independencia formaban parte de la oficialidad de esas milicias), pero para hacerse de tropa primero se recurrió al sorteo entre vecinos, que al no haber censos y si haber ocultamiento de pobladores se echó mano del más perverso sistema, el reclutamiento por leva; esto es el reclutamiento forzado de individuos que luego eran remitidos a los cuarteles, sistema que muchas veces se utilizó para sistemas de venganza y despojo de bienes, así como eliminación de personas indeseables para los poderosos. Este sistema se mantuvo durante todo el tiempo de la colonia y sobrevivió en varias etapas del México independiente, fue de peso preponderante en el porfiriato y aun se vio en la Revolución.

En esta etapa, las fuerzas se conformaron con base a la incorporación de voluntarios, pero el germen del ejército fueron los 8 sirvientes de Hidalgo, 70 presos liberados de la prisión de Dolores, una compañía de dragones del Regimiento de la Reina, leales a Allende y unos centenares de campesinos, empleados y artesanos. El Ejército Insurgente se formó el 16 de septiembre de 1810 y fue encabezado por el cura de Dolores como Generalísimo, por el Capitán General Ignacio Allende y el Teniente General Mariano Abasolo.

La capacidad de estos milicianos era sumamente limitada: el Generalísimo carecía de conocimientos militares y sus inmediatos inferiores solo sabían de su experiencia en escuadrones. Ignacio Allende tenía considerable intuición bélica, lo que les permitió cosechar grandes triunfos.

Sin una estructura definida, el ejército insurgente creció con rapidez; en San Miguel el Grande eran 5,000, en Guanajuato 80,000 y si bien llegaron a tener mayor cantidad de armas de fuego y de artillería que el ejército realista, éstas eran piezas mal fundidas y peor servidas.

Las operaciones militares durante la Guerra de Independencia tuvieron cuatro etapas: la primera con el Grito de Dolores bajo el mando de Hidalgo; la segunda jefatura por José María Morelos, la tercera anárquica destacando solamente la expedición de Francisco Javier Mina, y la cuarta, la de Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide.

* De León Toral, Jesús. Sánchez Lamego, Miguel. Mendoza Vallejo, Guillermo. Garfias Magaña, Luis. Martínez Caraza, Leopoldo. (México, 1979). El Ejército Mexicano. La Prensa, Div. Comercial. Secretaría de la Defensa Nacional. teco

Ejército Trigarante

Éste es el primer ejército del México independiente y resultó de la fusión de las fuerzas armadas realistas y los grupos guerrilleros insurgentes.

Era 1821 y únicamente quedaba el reducto insurgente de Vicente Guerrero en las montañas del sur, el Virrey Juan Ruiz de Apodaca envió contra él al Coronel José Gabriel de Armijo, quien fue reemplazado por el Coronel Agustín de Iturbide quien le pidió a Apodaca grandes derramas de oro para sofocar la rebelión. Una vez en poder de los bienes y con el propósito insano de impedir la instauración de en la Nueva España de la nueva constitución liberal española y a fin de continuar con un régimen absolutista, pretextando la independencia (ajena a la idea original), proclamó el Plan de Iguala por lo que Guerrero y sus seguidores se le unieron, logrando después de siete meses que el Teniente General don Juan O'Donojú, último Virrey nombrado por la Corona Española con los Tratados de Córdoba reconociera Independencia y Plan a la vez. El 27 de septiembre Iturbide entró a la cabeza del Ejército Trigarante triunfalmente a la Ciudad de México. Se trataba del primer ejército más o menos organizado del México Independiente, con un número aproximado de 16 mil hombres, predominaba en él la vieja oficialidad colonial que se inclinaba por defender una política centralista.

En lo que llegaba un líder adecuado para gobernar al país, el plan proponía una la creación de una "Junta Gubernativa"; esta se estableció al día siguiente e Iturbide fue nombrado Jefe Supremo de las Fuerzas de Mar y Tierra con el título de Generalísimo Almirante; Iturbide organizó de inmediato la administración pública con cuatro secretarías, una de ellas la de Guerra y Marina cuyo primer titular nombrado el 4 de octubre de 1821 fue el marino retirado Antonio de Medina Miranda que la organizó en 8 secciones: Infantería, Caballería, Artillería, Marina, 'Fortificación e Ingenieros', 'Capitanías y Comandancias Generales', 'Presidios y Puntos Militares', 'Militares Retirados y Hospitales' y 'Montepíos, Pensiones y Premios'.

Siendo casi una copia del español, aumentándole solo el rango de Generalísimo se conservó la escala jerárquica, la organización, el corte de uniformes y el armamento. Solo se modificaron las divisas, el escudo de armas y las banderas y sobre todo, se siguió conservando la obligatoriedad de la pureza de sangre para escalar las posiciones superiores.

El Alto mando quedó integrado por el Generalísimo Iturbide, el Teniente General Pedro Celestino Negrete, 5 Mariscales de Campo: Anastasio Bustamante, Luis Quintanar, Vicente Guerrero, Manuel de la Sota Riva y Domingo Estanislao Luaces, y 11 Brigadieres: Antonio Cordero y Bustamante, Melchor Álvarez, José Morán, Nicolás Bravo, José Joaquín de Herrera, José Antonio de Echávarri, Miguel Barragán, José Joaquín Parrés, Juan Horbegozo, José Antonio Andrade y Manuel María Torres Valdivia.

Este ejército, acudiendo en forma tumultuaria frente al Palacio de Iturbide (Hoy Museo Banamex) a los gritos del sargento Pio Marcha, proclamó el 18 de mayo de 1822 al Generalísimo Iturbide como Primer Emperador de México lo que dio origen al Ejército Imperial Mexicano.

Ejercito Imperial

Tuvo solo dos hechos destacados: el 27 de octubre rechazaron el asalto de la armada española guarecida en San Juan de Ulúa que pretendieron desembarcar en Veracruz y la creación en octubre de 1822 de la Academia de Cadetes, con apenas un comandante (Teniente) y once alumnos, que sería el precedente de lo que hoy es el Colegio Militar, ubicándolo en el Castillo de Perote, en Veracruz.

Ejército Nacional

Este enfrentó la Guerra de Texas, la Guerra de los Pasteles y la invasión estadounidense, siendo un ejército que resultó poco apto para el combate, y según el historiador Vicente Riva Palacio, en su obra "México a través de los Siglos", citado por Humberto Mussachio: 'sus jefes, más preocupados por obtener empleos bien remunerados y otros privilegios, principalmente Santa Anna actuaron, con sus excepciones, impulsados por la cobardía y la traición'1.

Segundo Ejercito Mexicano

Ejercito Liberal

Pese al desastre que en términos militares significó la guerra con los estadounidenses, la oficialidad continuó como la principal fuerza política hasta el triunfo de la Revolución de Ayutla, cuando un ejército popular, dirigido por viejos insurgentes o por oficiales improvisados, echó del poder a Santa Anna, acabó con los fueros militares y como 'Ejército Liberal', combatió a los restos de sus fuerzas que se reagrupaban una y otra vez como 'Ejército Conservador' hasta haber sufrido una derrota por los liberales durante las guerras de Reforma.

El Colegio Militar, que servía como reducto y centro de formación para los conservadores, fue suprimido por los liberales en 1860. El cuerpo de élite del ejército mexicano entre 1821 y 1870 fueron los lanceros, tropas de caballería que usaban la vieja y efectiva lanza en lugar de portar algún arma de fuego.

El Ejército Liberal fue quien enfrentó a los franceses, quienes teniendo en ese entonces el aparato bélico más poderoso, no se preocuparon en reorganizar y abastecer de pertrechos al Ejército Conservador, ya que los veían como una amenaza que en cualquier momento, podrían pasarse al bando contrario. Por otra parte, el ejército de Juárez operó como guerrilla ante la incapacidad de hacerle frente a los franceses con tácticas de guerra convencional, dispersándose en pequeñas guerrillas que no dieron descanso a los invasores. Tras una larga guerra, incapaces de dominar el territorio Mexicano, los franceses se vieron obligados a salir de México, y el ya derrotado Ejército Conservador sucumbió en Querétaro, restaurando entonces la República.

Sin restarle mérito al Ejército Liberal de esa época, no hay que olvidar que en estas fechas los Estados Unidos de América se encontraban en su Guerra de Secesión, motivo por el cual los franceses se aventuraron en esta Guerra; una vez que los Estados Unidos de América derrotaron a los Estados Confederados de América, los franceses se retiraron, ya que de no hacerlo entrarían en guerra no solo con México, si no que también se vislumbraba una posible guerra con los estadounidenses.

Los generales triunfantes, con pleno dominio en las estructuras del ejército, reabrieron el Colegio Militar e hicieron sentir su influencia, sobre todo con la declaratoria del Plan de La Noria y el Plan de Tuxtepec, los cuales dieron origen a la conformación del Ejército Federal.

1* Mussachio, Humberto (1989). Diccionario Enciclopédico de México. México; Andrés León editor. ISBN = 968-6290-37-0 (Tomo II, Pág. 555).

Ejercito Federal

Se estructuró con la incorporación de los viejos militares liberales y no pocos conservadores, integrado con tropas de leva y oficialidad educada en el Colegio Militar, así como expertos asesores venidos del extranjero, principalmente de Alemania. Este ejército, conocido coloquialmente como el porfiriano, se dedicó a mantener el orden y aplastar toda disidencia.

Tercer Ejercito Mexicano

Ejercito Revolucionario
La rebelión maderista de 1910 dio cauce para la revelación de gran número de estrategas sin formación castrense, como fueron Francisco Villa, Álvaro Obregón y Emiliano Zapata. Al producirse el golpe de estado de Victoriano Huerta, muchos oficiales del Ejército Federal con alto espíritu de principios democráticos, se incorporaron a las fuerzas revolucionarias, mismos que al año y medio del cuartelazo, vencieron al Ejército Federal y por medio de los Tratados de Teoloyucan le obligaron a disolverse. Estos ejércitos revolucionarios que lograron el eclipsamiento del viejo ejército que databa de los años de Juárez fueron:

Cuerpo de Ejercito del Noroeste

Formado en 1914 a partir del dominio que en Sonora y Sinaloa tenía sobre las fuerzas militares el entonces jefe de la sección de guerra del gobierno de Sonora quien había combatido al orozquismo.

División Norte

La División del Norte es la formación militar encabezada por el General Francisco Villa, que obtuvo importantes triunfos en la lucha de la Revolución mexicana. La División del Norte se componía sobre todo de gente del pueblo, rancheros, vaqueros, caporales y otros elementos de la población rural del norte de México. También dio cabida a miembros del ejército federal que lamentaban el asesinato de Francisco I.
Madero, por las fuerzas de Victoriano Huerta

El Cuerpo de Ejercito del Noreste

Este grupo se formó en Tamaulipas con tropa al mando del General Pablo González Garza y propició las derrotas de Monterrey y cooperó con la toma de Torreón al mantener lejos de Pancho Villa al ejército federal. Este Cuerpo, descendió por la Huasteca y tomó el norte de Veracruz y parte de San Luís Potosí. Se destaca la Batalla de Ébano donde se dio por un bombardeo por medio de los aviones de la naciente Fuerza Aérea Mexicana.

Ejercito Libertador del Sur

El Ejército Libertador del Sur (ELS) fue un ejército organizado y liderado por el General Emiliano Zapata en el Estado de Morelos, al sur de México. La causa principal de Zapata fue la reforma agraria y la autoridad del ELS para que este se convierta en uno de los primeros iniciadores de la Revolución mexicana (véase: zapatismo).

Ejercito Constitucionalista

Fue comandado por Venustiano Carranza y denominado así porque su objetivo y logro, en el contexto de la Revolución mexicana, fue establecer en el país lo que finalmente devino la Constitución de 1917.

Pero ese desenlace fue momentáneo, dado que la lucha intestina prosiguió con períodos de paz más o menos prolongados hasta 1924. Se tuvo la pericia de vencer al Ejército Federal huertista, en las goteras de la Ciudad de México y disolverlo mediante la firma de los Tratados de Teoloyucan el 13 de agosto de 1914.

El ejército de Carranza constó de 7 cuerpos de ejército:

* Cuerpo del noroeste.
* Cuerpo del noreste.
* Cuerpo del oriente.
* Cuerpo del occidente.
* Cuerpo del centro.
* Cuerpo del sur.
* Cuerpo del sureste.

El plan de Carranza consistió básicamente en acabar con los villistas (principal fuerza opositora) en el norte, para luego atacar a los zapatistas en el sur.[2]

Cuatro años después se comenzaría la liquidación del Ejército Libertador del Sur con el asesinato de Zapata en Chinameca, Morelos; para 1920 la División del Norte había sido vencida en los campos de Celaya y La Piedad, y a Pancho Villa le sucederían una serie de derrotas en diversos estados de la república que terminarían por retornar a Villa al estatus que tenía antes de la revolución: guerrillero. Venustiano Carranza, a la sazón Presidente de México, sería derrocado y luego asesinado en Tlaxcalantongo, Puebla el 21 de mayo de 1920 por correligionarios del Plan de Agua Prieta encabezado por Obregón; con Obregón en la presidencia, se transformó al Ejército Constitucionalista y a la Fuerza Aérea que debieron que afrontar con éxito la rebelión de Adolfo de la Huerta en 1924, siendo ya ésta la última insurrección del tiempo revolucionario.

Luego, tras la elección de Plutarco Elías Calles, Obregón fue nombrado 'Secretario de Guerra y Marina'. El General Joaquín Amaro, que al saber que las fuerzas armadas revolucionarias estaban todavía insuficientemente unificadas y sin identidad nacional -como lo demostraron las revueltas de Arnulfo R. Gómez en 1927 y la de Gonzalo Escobar en 1929-, y sin la suficiente preparación y disciplina, según se demostró también durante la larga Guerra Cristera, inició una serie de cambios que culminaron en la promulgación de leyes y reglamentos para la fuerza militar, que habrían de institucionalizarla y modernizarla.

Ejército Mexicano

El Ejército Mexicano es resultado de la evolución de las fuerzas revolucionarias emergidas del Ejército Constitucionalista, al ser sometido éste a la reorganización y modernización impuesto por el general Joaquín Amaro; tal programa incluyó la revalidación del grado para los altos oficiales, imposición de disciplina principalmente entre generales y jefes, profesionalizando los cuadros de jefes y clases, combatiendo la corrupción y mejorando en todos sus sentidos los servicios del ejército. Además, canalizó las aspiraciones políticas de los excombatientes revolucionarios.

Para llevar a cabo esta labor, le favoreció su permanencia al frente de la Secretaría de Guerra y Marina hasta 1931, y la fundación del Partido Nacional Revolucionario, que incluyó un sector militar que aglutinaba a los más connotados e influyentes oficiales. Fue el mismo Amaro quien condujo las actividades bélicas contra los Cristeros.

Al arribo de Lázaro Cárdenas como presidente en los primeros dos años (1934-1936, sometió el mando de la secretaría y los mandos subordinados a un cambio permanente hasta que dispuso de hombres de confianza que le permitieron afianzar el poder, lo que le permitió enfrentar con éxito las intentonas golpistas de Plutarco Elías Calles exiliándolo el 1 de abril de 1936. En 1937 se dispuso el cambio de nombre de la Secretaría de Guerra y Marina al de Secretaría de la Defensa Nacional. Finalmente, enfrentó el alzamiento de Saturnino Cedillo en 1938, así como unas insubordinaciones de menor magnitud. Es en 1941 en que los mandos del entonces Departamento de Marina Nacional, dejan de depender de la Secretaría de Guerra y Marina, creándose la Secretaría de Marina y reduciéndose la injerencia del ejército en este menester.

Habiéndose involucrado México en la Guerra Mundial en 1942, Ávila Camacho llamó a colaborar a los principales caudillos, como Cárdenas y Elías Calles y reincorporó al servicio activos a otros generales. En ese tiempo Joaquín Amaro preparó el estudio Problemas de nuestra defensa nacional. En 1952 fue presidente de la república un civil que durante el movimiento armado había obtenido el grado de Capitán Primero, don Adolfo Ruiz Cortines cuyo opositor principal fue el General Miguel Henríquez Guzmán y sus partidarios fueron objeto de actos disciplinarios. Pero para dar cauce a las aspiraciones políticas de los militares oposicionistas se fundó el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana desde el cual se denunció la desviación del gobierno de los postulados revolucionarios de 1910.

Victorias

Batalla de San Juan de Ulúa (1825) Tras la consumación de la independencia, aun quedaba el fuerte de San Juan de Ulúa en Veracruz en manos Españolas; gracias al desempeño del bloqueo de los marinos Mexicanos al mando del Teniente de Navio Francisco P. López y del Ejército Trigarante por el General Miguel Barragán, se libraron combates que culminaron con la derrota y toma del castillo. Exhausto, sin víveres ni municiones, el Brigadier José Coppinger capituló y el 16 de noviembre de 1825 entrega el castillo a los Generales Mexicanos, cerrando para siempre la amenaza de la dominación de la antigua España.

Batalla de Tampico (1829)
Artículo principal: Batalla de Pueblo Viejo

El Ejército Nacional al mando del Gral. Antonio López de Santa Anna junto con los generales Manuel Mier y Terán y Pablo de la Garza, se enfrentaron a fuerzas españolas que intentaban recuperar territorio Mexicano para España. La derrota se dio el 11 de septiembre de 1829 con la total rendición de lo que quedaba de tropa española. Las banderas de los invasores fueron llevadas ante la Virgen de Guadalupe y El General español, Barradas, se retiró con 4000 soldados y marinos a la Isla de Cuba.


La primera Batalla de Puebla.

El Ejército Liberal tuvo lugar el 5 de mayo de 1862 cerca de la ciudad de Puebla (México), la defensa del Fuerte de Loreto y del Fuerte de Guadalupe, durante la invasión francesa de México. Fue una importante victoria mexicana con resonancia global, pues venció al ejército más experimentado y reputado de la época y se conmemora en México con la fiesta del Cinco de mayo.


Batalla de Miahuatlán

La Batalla de Miahuatlán tuvo lugar el 3 de octubre de 1866 en las inmediaciones de la población del actual municipio de Miahuatlán de Porfirio Díaz en el estado de Oaxaca, México, entre elementos del ejército mexicano de la república, al mando del general Porfirio Díaz y tropas francesas al servicio del Segundo Imperio Mexicano.


Batalla de la Carbonera

La Batalla de la Carbonera fue librada el 18 de octubre de 1866, durante la Segunda Intervención Francesa en México.


Batalla del 2 de abril

La Toma de Puebla de 1867 (mejor conocida como la Batalla del 2 de abril) tuvo lugar desde marzo al 2 de abril de 1867 en las afueras de la Ciudad de Puebla en el estado de Puebla, México, entre elementos del ejército mexicano de la república, al mando del Gral. Porfirio Díaz contra las tropas al servicio del Segundo Imperio Mexicano comandada por el Gral. François Achille Bazaine, compuesta de soldados conservadores mexicanos y franceses durante la Segunda Intervención Francesa en México. La Toma concluiría con la decisiva Batalla del 2 de abril.


Batalla del Carrizal

Combate entre el Ejército Constitucionalista de México y el estadounidense, posterior al combate de Columbus realizado por Pancho Villa, ya sin su gloriosa División del Norte y convertido en simple guerrillero. So pretexto de perseguir al General Mexicano, las fuerzas estadounidenses se sobrepasaron en los límites diplomáticos establecidos, las hostilidades las rompe el General Pershing el 16 de junio de 1916 al retar al General Treviño, aduciendo que su gobierno "no le ha limitado el área de movimientos de su fuerza expedicionaria", por lo cual avanzaría donde creyera conveniente. Cerca de Casas Grandes, Chihuahua, tiene el honor el General mexicano Félix U Gómez el 21 de junio y al ordenar al Capitán Boyd estadounidense, se inició una lucha entre ambas fuerzas, el mando mexicano pasó al Tte. Cor. Genovevo Rivas Guillén con 150 muertos estadounidenses y 72 muertos mexicanos. Pershing no volvió a autorizar un combate y tuvo que salir de territorio mexicano en febrero de 1917 por una orden del propio congreso de su país, humillado, derrotado y con las manos vacías, pues nunca encontró a Pancho Villa.

El Ejercito Mexicano Actual

El Ejército Mexicano tiene implementados tres planes de estrategia denominados: Plan DNI. Diseñado para enfrentar un país o fuerza extranjera enemiga que invadiera el país, problema que si bien que pudiera suscitarse, continúa siendo una remota posibilidad por ser México un país entregado a la paz conforme a la Doctrina Estrada de no intervención en asuntos de otros países y al principio de Benito Juárez cuando expresó: "Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno, es la paz"; el Plan DNII.- El combate a las fuerzas internas que socaven la estabilidad de las instituciones como en el momento actual cuando sostiene un combate frontal al narcotráfico, lo que ha aumentado drásticamente la presencia militar visible en varios estados del país al realizar labores policiales de forma rutinaria sin una justificación legal, y el DNIII que atiende a la población civil en casos de desastres naturales como los huracanes y terremotos. Con este programa (que abundaremos más adelante) el ejército recobra todo lo que pierde con el segundo; y es que el empleo del ejército en tareas policíacas se da en México debido a la corrupción en los cuerpos policíacos municipales y estatales.

En el sexenio del presidente Adolfo López Mateos, se utilizó al ejército en gran escala para detener las movilizaciones laborales de trabajadores petroleros, telegrafistas, maestros y otros sectores; el clímax de tales conflictos se vio primeramente en el paro ferrocarrilero de 1958 cuando aparte de la detención de los principales dirigentes Demetrio Vallejo y Valentín Campa se dio por vez primera la requisa en que los uniformados se hicieron cargo de un servicio manejado siempre por civiles, aun durante la revolución.

La segunda intervención 'policial' por parte del ejército sucedió diez años después con el presidente Gustavo Díaz Ordaz durante el movimiento estudiantil de 1968 en México en la plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco. El 2 de octubre de 1968, el ejército aguardaba una señal para emboscar una manifestación estudiantil, con el pretexto de que un grupo armado posiblemente utilizaba al movimiento estudiantil como camuflaje y reclutamiento. Al caer la tarde, cuando los estudiantes se proponian disolver el mitin debido a la presencia militar, una ráfaga de balas proveniente de los edificios cercanos se dirigió contra la manifestación, al prinicipio el ejército reaccionó disparando contra los agresores. Posteriormente se supo que estos agresores pertenecian al Batallón Olimpia, un cuerpo especial creado por el ejército para reprimir al movimiento estudiantil y que en esa ocasión disparó a quemarropa contra la multitud junto con las tropas que entraron a la Plaza de las Tres Culturas con la bayoneta calada. Varios estudiantes resultaron muertos, siendo el saldo oficial de decenas de muertos, mientras que las cifras de la prensa internacional de esos días mencionaron cientos muertos. Era Secretario de la Defensa Nacional el General Marcelino García Barragán, a quien, según diferentes versiones, intentaron convencer de que asumiera la presidencia ante la manifiesta ineptitud de Díaz Ordaz para resolver políticamente los conflictos. García Barragán rechazó tajante tales ofrecimientos. Actualmente, el 2 de octubre es una fecha que se recuerda cada año con una ceremonia en Tlatelolco, sobre todo por organizaciones político-civiles que no olvidan el atentado contra la población estudiantil en ese año.

En el período de Luis Echeverría Álvarez, el ejército tuvo que asumir de nuevo el peso de la lucha contra los movimientos sociales, en este caso, las guerrillas rurales que habían surgido por las condiciones en que viven los campesinos del país. Desde 1977 disminuyó la función policiaca del ejército ante la reforma política que amplió las posibilidades de participación electoral.

En 1994, el Ejército Mexicano se enfrentó durante 12 días contra el grupo subversivo llamado Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el estado de Chiapas. El EZLN realmente era una guerrilla pequeña y poco armada comparada con el tamaño y recursos del ejército mexicano. En este conflicto, el enfrentamiento más fuerte fue durante el 3 y 4 de enero de 1994 en el municipio de Ocosingo. Para evitar masacres, el presidente ordenó alto al fuego y el EZLN quedó reducido a zonas de apenas algunos kilómetros en el estado de Chiapas. Aunque durante años el EZLN ha procurado ser identificado como un movimiento armado, realmente nunca hubo más combates y el movimiento de insurrección nunca se expandió más allá de las zonas en las que fue encerrado.

Hoy en día, las funciones principales encomendadas al Ejército Mexicano son, como ya fue comentado, la guerra contra el narcotráfico y la ayuda a la población en caso de desastres (DNIIIe). En el caso de la guerra contra el narco las acciones del ejército no tienen un sustento jurídico y en la opinion de algunos es un intento de imponer un estado de excepción velado con el fin de reprimir y disuadir movilizaciones sociales. Un ejemplo de la ejecución del plan DNIIIe por parte del Ejército Mexicano moderno, es el apoyo que el Gobierno Mexicano hizo a los Estados Unidos durante la inundación de Nueva Orleans, cuando las cocinas comunitarias del Ejército Mexicano viajaron por tierra a Nueva Orleans para apoyar a varios miles de damnificados, siendo ésta la primera incursión militar-humanitaria de México a EE. UU. Misiones similares han sido efectuadas en diversas ocasiones por el Ejército Mexicano a diversos países de América Latina y Asia, donde México ha enviado aviones y barcos con ayuda alimenticia y médica, además de personal altamente capacitado por el Ejército Mexicano.

El Ejército Mexicano es el único ejército en Latinoamérica que en más de tres cuartos de siglo no ha sido protagonista de un golpe de estado, atribuido según los estudiosos, a que su oficialidad no proviene de las capas oligárquicas, sino del proletariado y los sectores sociales medios. Una novedad recientemente introducida es el permitir a las mujeres de participar en todas las áreas del ejército.

1 comentario:

Viriato Veton dijo...

Como es sabido, España tiene hoy más militares desplazados al exterior que nunca. Una porción de ellos está en Afganistán, donde ya han dejado su tributo de sangre. Este pps está confeccionado con fotografías que nuestros propios soldados han tomado en aquel país. Viéndolas se aprenden muchas cosas.Y no se comprenden otras.Va por todos ellos; que son los Nuestros.

http://circuloviriato.blogspot.com.es/2012/10/un-tributo-los-nuestros-afganistan.html

"Digamos, desde luego, que antes de ser un ser, la Patria es un valor, y, por lo tanto, espíritu." Ramiro De Maeztu