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sábado, 28 de febrero de 2015

GAGOMILITARIA NOTICIAS.-CAPTURADO SERVANDO GÓMEZ MARTÍNEZ "LA TUTA" EL NARCO AL QUE LE GUSTABAN LAS CAMARAS

Capturado La Tuta, el narcotraficante más perseguido de México

La policía confirma la captura del jefe de los Caballeros Templarios

 

Narcotraficante La Tuta
Foto policial de Servando Gómez, 'La Tuta'. / AFP
 
La vida extrema de Servando Gómez Martínez, alias La Tuta, líder del sanguinario cartel de Los Caballeros Templarios y uno de los criminales más buscados por las fuerzas de seguridad mexicanas, terminó este viernes sin un disparo. Tras años de someter a vasallaje a gran parte del estado de Michoacán, sobre todo, a la volcánica zona de Tierra Caliente, Servando Gómez fue detenido esta madrugada por la policía federal en Morelia, la capital del Estado. Con su caída, el Gobierno de Enrique Peña Nieto da satisfacción a una demanda clave de las extintas autodefensas, las partidas armadas de origen popular que se han enfrentado al imperio del narco ante el fracaso de la autoridad estatal. La detención, de altísima rentabilidad política para un Ejecutivo erosionado por casos como el de Iguala, coincide con el día en que se espera que se haga pública la primera crisis de Gobierno, con la sustitución del procurador general, Jesús Murillo Karam.
 
Hombre de verbo fácil, el afán de notoriedad de Servando Gómez Martínez, alias La Tuta, ha dejado en evidencia durante años a las autoridades encargadas de capturarlo. La Tuta colgaba a menudo vídeos en YouTube donde platicaba sobre las bondades de su espeluznante organización, otras veces daba entrevistas a cara descubierta en las que mostraba un inquietante y poco creíble comedimiento (“soy delincuente, pero no rapiñero”, decía), y en más de una ocasión se pavoneó con su pistola de cachas tachonadas de brillantes por los pueblos de Tierra Caliente, repartiendo billetes de 200 pesos y dejándose seguir y tocar, como un santón, por racimos de niños.
 
En los últimos meses, bajo la presión de las fuerzas de seguridad, había dejado de aparecer a cuerpo descubierto, pero no rebajó su presencia mediática. Para mantenerse en primera línea instrumentó una devastadora vídeoguerra. Desde sus escondrijos hacía llegar a los medios grabaciones en las que renombradas personalidades (exgobernadores, hijos de mandatarios, periodistas y alcaldes) platicaban con él en actitud servil. Cada vídeo ha pulverizado una vida política. Entre los caídos han figurado desde el priísta Jesús Reyna, secretario de Gobernación de Michoacán y gobernador interino en 2013, durante la etapa más virulenta del enfrentamiento entre los narcos y las autodefensas, hasta Rodrigo Vallejo Mora, hijo del gobernador Fausto Vallejo, cuya fulminación vino seguida días después de la retirada de la vida política de su padre. Toda una exhibición de fuerza durante años dejó al descubierto la debilidad estructural de la lucha contra el narco en Michoacán.
 
La detención llega tras una intensa búsqueda en la que han caído otros líderes del cartel como Nazario Moreno González, alias El Chayo, y Enrique Plancarte Solís, El Señor de los Caballos. Cuevas, ranchos perdidos, pueblos que le eran fieles, como Arteaga, su localidad natal, han sido barridos para dar con este escurridizo criminal. La intensidad de esta persecución ha sido proporcional a la importancia de La Tuta, quien con los años y los asesinatos había adquirido una significación política muy superior a la de otros jefes del narco.
 
El presidente Peña Nieto y su equipo han puesto en la pacificación de Michoacán gran parte de su crédito político. Para recuperar la autoridad estatal, pero también la confianza de la población, el mandatario envió a principios de 2014 un ejército de casi 10.000 policías federales y militares, bajo las órdenes del comisionado especial Alfredo Castillo. Investido de poderes extraordinarios, solo comparables a los conferidos en 1994 a la comisión encargada de frenar el alzamiento zapatista, Castillo pronto impuso su ley en Tierra Caliente. El adelantado presidencial liquidó las autodefensas, reconvirtiéndolas en fuerzas rurales, detuvo uno tras otro a los cabecillas del cartel, y estranguló sus principales fuentes de financiación. Pero no pudo con La Tuta ni apagó por completo el fuego de la violencia. Cuando a principios de año fue apartado del cargo, una miríada de grupúsculos ultraviolentos combatían por hacerse con el trono dejado por Los Templarios. Y La Tuta, aunque en retirada, seguía burlándose de la justicia. Algo a lo que estaba acostumbrado este ejemplar de narco especialmente supersticioso y cuya historia ilustra el régimen de terror de Tierra Caliente.
 
 
 
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El narco al que le gustaban las cámaras


Una de las grandes aficiones de Servando Gómez Martínez, La Tuta, líder del temible grupo criminal de Los Templarios, en Michoacán, México, era la de grabar vídeos y locuciones que el administraba después en los medios de comunicación y redes sociales.

El hoy detenido capo de uno de los cárteles de drogas más temidos del país tuvo apariciones históricas de dos tipos: las que él se grababa y soltaba largos discursos a su audiencia o las que se grababan con cámara oculta y que acababan dejando tras su emisión un reguero de "cadáveres", al menos desde el punto de vista social y político.

Entre los destacados en el primer tipo destacan vídeos como una entrevista pactada en la que aparece en cámara con un grupo de hombres detrás fuertemente armados y en el que durante casi 30 minutos, con buen tono y ritmo acorde a su preparación como profesor, explica quiénes son los Caballeros Templarios.

"Hacemos muchas cosas ilícitas, pero hay cosas que se pueden hacer y cosas que no se pueden hacer", dice. Luego deja perlas como que "las prostitutas son un mal necesario porque sino existieran habría muchas violaciones"; "No hay una guerra civil, hay grupos de delincuentes contra delincuentes" o "yo te aseguro que un 80% de los militares son delincuentes".


En otra ocasión, La Tuta emitió un vídeo en el que de forma desenfadada y con un control de la escena propia de un profesional, mandaba un mensaje desde su rancho al Gobierno de Peña Nieto. "El pueblo se manifiesta no en contra de nosotros, se manifiesta contra el Gobierno Federal y del Estado. Si ellos garantizan la seguridad nosotros dejamos lar armas a un lado"; "Respetamos a los militares (...) sabemos que es su obligación que pongan orden, pero háganlo con respeto"; "Investiguen de dónde salen las armas, hay coroneles implicados" o "Esto es un llamado para el presidente de la República, asuma su responsabilidad" son algunas de las indicaciones que da.


Sin embargo, la videoteca que más famoso hizo a La Tuta fue menos espontánea. El narco se dedicó a grabar de manera oculta a alguno de los dirigentes políticos o empresariales con los que tenía encuentros. Luego, cuando estos desobedecían sus deseos los vídeos eran filtrados lo que supuso en algunos casos el encarcelamiento de la figura pública al quedar testada su relación con el narcotráfico.

Quizá la más famosa de las cámaras ocultas filtradas es la reunión de La Tuta con Rodrigo Vallejo, hijo del ex gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo, en el que ambos hablan de la situación del Gobierno estatal y la salud de su padre. Rodrigo dijo que el vídeo se filtró "porque no cedí a los chantajes", pero la conversación genera ciertas dudas.


También se filtraron vídeos con Arquímides Oseguera, alcalde del municipio de Lázaro Cárdenas, que acabó en prisión tras demostrarse que trabajaba para La Tuta, o con Martínez Pasalagua y Chucho Reyna, ex secretario de Gobierno de Michoacán y líder transportista, que también acabaron arrestados. Fueron muchos los cadáveres que dejó la cámara de La Tuta y muchas las locuciones en las que se dirigió a su pueblo. El narco más mediático estará, parece, una larga temporada fuera de sus improvisados platós.

 
 

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