Si la Historia Militar o de las Fuerzas de Seguridad, te apasiona. Si la Militaría es tu afición. Si quieres conocer la Historia, sin valorar ideas ni convicciones políticas, sin tendencias, sin manipulaciones. La Historia Militar, sólo la vivida por sus principales protagonistas, los SOLDADOS que la han padecido.



Seguro que te gustará este Blog

SIGUENOS !!



TODOS LOS DÍAS...Y TAN SÓLO EN UNA ÚNICA PÁGINA. PODRÁS CONSULTAR: NOTICIAS PUBLICADAS EN LOS DISTINTOS MEDIOS, HISTORIA,
EFEMÉRIDES, PROTAGONISTAS, ANÉCDOTAS, FRASES......¡TODO SOBRE LA HISTORIA MILITAR!




martes, 7 de octubre de 2014

¿QUE ES UN REQUETÉ..?

Los boinas rojas carlistas: ¿Qué es un requeté?
 
César Cervera / Madrid
Día 05/10/2014 - 02.33h

El uniforme de la Erzaina mantiene una vestimenta parecida a la de los soldados carlistas del siglo XIX. «Tápate soldado, tápate, que se te ve el requeté (haciendo referencia al trasero)», apuntan como la expresión que dio origen al nombre

 
La designación de «requeté» hace referencia a los soldados carlistas que lucharon durante la Primera Guerra Carlista y, posteriormente, a las fuerzas navarras que participaron en el bando nacional durante la Guerra Civil. Así, hoy se entiende como requeté a los soldados y a los afiliados al movimiento político Carlista. Un grupo de carácter tradicionalista que sigue defendiendo a un candidato alternativo para la Corona de España.
 
El nombre de requeté procede de uno de los primeros cuatro batallones carlistas que se formaron en el otoño de 1833 al iniciarse la Primera Guerra Carlista, apodos para distinguirse entre ellos como «Salada», «Morena», «Requeté» y «Hierbabuena». Algunos historiadores afirman que, debido al pésimo estado en que se encontraba la vestimenta del tercer batallón tras las escaramuzas en las montañas navarras entre las filas enemigas surgió la canción burlesca: «Tápate soldado, tápate, que se te ve el requeté (haciendo referencia al trasero)».
La Primera Guerra Carlista tuvo lugar entre los partidarios del Infante Carlos María Isidro de Borbón y de un régimen absolutista, y los isabelinos, defensores de Isabel II y de la regente María Cristina de Borbón, apoyados por corrientes liberales. Y aunque nunca pareció probable la victoria carlista, las continuas expediciones desde el territorio vasco-navarro mantuvieron el conflicto encendido durante prácticamente todo el siglo XIX. No en vano, sólo en la Primera Guerra Carlista hubo cerca de 200.000 muertos.
 
Una de las razones por las que la derrota de los isabelinos nunca se pensó posible fue porque los carlistas no contaban con la estructura logística y los recursos necesarios para sostener un choque directo y continuado. Así, el origen de su prenda más distinguida, la boina roja, da prueba de la precariedad de sus tropas y su material. A causa del pobre equipamiento de los voluntarios carlistas, cada cual acudía al combate con ropas pagadas por sí mismo dando lugar a tropas completamente heterogéneas. Los voluntarios encontraron en la boina, en su origen de color blanco, un elemento común para distinguirse en la batalla. Con el paso del tiempo, las boinas blancas quedaron reservadas para las mujeres del carlismo, las Margaritas, y el rojo se impuso entre los soldados. Tras la batalla de Oriamendi, acontecida en dicha localidad el 16 de marzo de 1837, las huestes carlistas adoptaron mayoritariamente el rojo como color de sus boinas, pero no en detrimento del color blanco que continuó empleándose entre sus filas.

Las primeras boinas rojas fueron isabelinas

No obstante, los primeros en llevar la boina colorada fueron los soldados de la milicia de voluntarios liberales de Guipúzcoa. Pero cuando la boina se convirtió en un símbolo del Carlismo, el general Baldomero Espartero prohibió en el año 1838 llevar esta prenda a toda clase de personas, tanto militares como paisanos. Con el tiempo, las boinas volvieron a campar entre la población.
A la llegada de la Transición, el Partido Carlista, que tenía 8.500 militantes en 1977, no pudo participar en las primeras elecciones al parlamento español, por no llegarle el reconocimiento a tiempo, lo que no impidió que pidiera el voto positivo para la Constitución de 1978. Sin embargo, una parte importante de los militantes y simpatizantes del partido optaron por entrar en movimientos nacionalistas y regionalistas de izquierdas.
 
En la actualidad, el movimiento carlista sigue presente en ciertas regiones de España y se encuentra constituido en varios partidos políticos. El considerado por la mayoría de los carlistas como heredero al trono español, Carlos Javier de Borbón-Parma, no renuncia a sus reclamaciones al trono de España. Carlos Javier nació en Nimega (Países Bajos) y vivió la mayor parte de su juventud en Inglaterra y Francia. Su madre es la princesa Irene de los Países Bajos.

Uniforme Erzaina inspirado en los carlistas

Los uniformes rojos de la Policía vasca tienen características muy parecidas a las vestimentas carlistas. Enésima muestra de que el Carlismo sigue vivo en las tradiciones del norte de España. Por ejemplo, el uniforme de Gala de la Ertzaintza está compuesto por un pantalón negro, casaca roja, txapela roja, como la tradicional portada por Zumalacárregui, y un cinturón blanco que sujeta el arma.
 
 

No hay comentarios: